Un sistema conceptual del fútbol. Metáforas.

Los esquemas del habla están tan integrados al sistema conceptual, que casi no se advierte su existencia. Y es que algunos de esos esquemas se mantienen convencionalmente considerados exclusivos del campo de la escritura sea prosaica o poética. El discurso cotidiano, empero, al menos en las culturas occidentales, está configurado por expresiones figuradas.
En 2001, Lázaro Carreter (Babelia, Madrid, no. 516, 13 de octubre), advirtió que el lenguaje empleado por los narradores de fútbol, si bien, llegaba (y lo sigue haciendo) a constituir verdaderos “dislates”, tenía demasiada audacia para rescatar la creatividad perdida en el periodismo, producto de la precipitación en la escritura. El lenguaje hablado, con esta situación, no adquiere esquemas conceptuales del dominio de la escritura, porque al ser el verdaderamente precipitado (Carreter se referiría a la presteza que ya exigía la difusión de la información), no pierde su significado invisible para la conceptualizad de los hablantes. A decir de Carreter es el lenguaje deportivo donde se tienen los mayores “dislates” en la lengua española, con expresiones (como “lamer el travesaño” o “rozar la cepa del poste”, los ejemplos son de él) que, asumidas como técnicas, no crean lenguaje, sino terminologías especificas dentro de lo que él llama un campo cerrado.
El absurdo del periodismo es el cliché, que en el caso del fútbol (como en el de otras áreas) perdió lo novedosos con el arraigo en su empleo, que lo constituyó en aquella terminología especifica no creadora de lenguaje.
Una cita de la revista Don Balón, deja ver que la metáfora no es privativa del lenguaje formal de la escritura, sino un proceso cognitivo dentro del habla cotidiana:

“Los noruegos se sacaron la espina de su pésima actuación en el Bernabéu y golearon a un equipo griego que en la primera parte fue una marioneta en manso de un excepcional Rosenborg.” (Barcelona, no. 1147, 6 de octubre de 1997).

La cita sustenta la tesis de la lingüística cognitiva que postula a la metáfora como un medio para entender situaciones complejas a través de conceptos al alcance de la mente media.
En 1980 la Universidad de Chicago editó un libro de George Lakoff y Mark Johnson, Metaphors we live by (hay versión española: Metáforas de la vida cotidiana, en Cátedra, Madrid, 1986), en el que ellos aseguran haber descubierto que la mayor parte del sistema conceptual humano es metafórico y que la concepción del significado en la filosofía occidental y la lingüística es inadecuado porque en esas tradiciones el significado tiene poco que ver con lo que realmente se desea (literalmente) expresar.
Esto se debe a que el lenguaje también está regido por “proyecciones”; la que más fundamenta esta introducción es la proyección epistémica, que consiste en importar un concepto desde un dominio (origen) a otro (destino). Se produce así una asociación de entidades que da origen a la metáfora.
Lakoff y Johnson se internan en el sistema conceptual humano para determinar la coherencia cultural de las metáforas en el habla cotidiana a partir de nociones humanas como la orientación espacial, perspectiva visual o de personificación (una metáfora muy empleada por la gente debido a la tendencia de ésta de conceder atributos de persona a cualquier objeto físico un ontológico). Es así que para Lakoff y Johnson las teorías son edificios: “¿Es ese el cimiento de tu teoría?”; las ideas comida: “Lo que dijo dejó un mal sabor en mi boca”, o el amor una fuerza física: “Podría sentir la electricidad entre nosotros.”
(Nada novedoso, pero es cualidad de los que se meten a lingüistas vanagloriarse de su labor, poco o nada precisa -como es el caso de la lingüística cognitiva, que es la encargada de las metáforas-, y sólo inundan el mundo comiendo mendrugos de pensadores de verdad que le aportaron los esquemas de profesión a esa gente que ante la falta capacidad para sacar juicios e ideas propias tiene que defender las ajenas, y se vale de la poca o nula observación de la gente acerca de, por ejemplo, los procesos cognitivos o conceptuales de la mente. Ese es uno de los grandes logros de los lingüistas).
En el fútbol los ejemplos y casos de la metáfora son tan vastos como los de Lakoff y Johnson. La labor del presente texto aparenta basarse mayoritariamente en expresiones escuchadas durante los partidos de la Copa del Mundo 2006, en las cadenas televisivas Televisión Azteca, Tvc y Televisa (narradores y comentaristas de la primera y la tercera se incluyen a Sky), aunque durante su elaboración definitiva –porque es una labor comenzada antes- se han ido y se irán agregando otras expresiones escuchadas, incluso en otras cadenas, en partidos de diferentes competiciones, que correspondan a los campos delimitados o que sean complementarias a estos. Las expresiones recopiladas certifican conceptos estructurados de la cotidianidad, y que en el discurso futbolístico de la televisión, configuran proyecciones epistémicas definidas.
La labor comenzó con el ‘análisis’ de textos escritos en la revista Don Balón, entre 1995 y 1998, como reseñas a partidos de Mundiales y de Liga de Campeones (sólo para no extender el campo de investigación, pero si en la revisión a ejemplares de otros periodos, incluso de otras revistas, se encuentran expresiones como con el caso de la televisión que aporten fundamento a la exposición o la complementen, se agregarán, pues son valorables nuevos conceptos que la mantengan actualizada); se tomaron por ser universales para el discurso futbolístico (y, como se verá, cotidiano) al hacer corresponder los comportamientos de los equipos con los efectos climatológicos.

(1)
(Las referencias bibliográficas a cada apartado se anotan al final; en el caso de las habladas, se anota el partido, comentarista o narrador, y minuto.)

Un ciclón pasó por el Santiago Bernabéu y arrasó al Real Madrid. El Ajax fue tremendamente superior.

Los diablos rojos (Manchester United) salieron en tromba y antes de la media hora habían sentenciado.

La defensa holandesa hizo aguas.

España dominó más el partido y lanzó oleadas de ataque sobre la meta de Chilavert.

La metáfora a partir de los eventos climatológicos no está integrada en abundancia al sistema conceptual de la gente en México, que, sin embargo, describe sus estados de ánimo a partir de dichos eventos: “me llueve sobre mojado”, “estoy desolado” o “me estoy yendo a la ruina”, son ejemplos comunes al respecto. En el discurso futbolístico, expresiones como las anotas tiene universalidad, y son empleadas continuamente.
Jesús Humberto López aportó un ejemplo, Cristian Martinolli complementó con tres más:

(1a)

Viene un cambio de juego largo, que digo largo: estruendoso.

Otro centro más que llueve.

Llueve el centro.

Un genio (Zidane) que dejó los últimos estragos de su carrera.

El último ejemplo es ambiguo, porque también es del dominio de la guerra, que a decir de Lakoff y Johnson es un dominio muy empleado, y del cual el fútbol toma sus metáforas innatas y más inmediatas. Esto debido a la influencia de que los comportamientos y disposiciones del fútbol están configurados por términos bélicos. No sólo se gana o se pierde (dominio también ambiguo), también se establecen posiciones de defensa y de ataque; se comanda y se dispara; pese a lo dicho, no se escucharon expresiones novedosas o muy ajenas al contexto tradicional del fútbol respecto a la guerra; las referencias a los partidos fue lo principal. Los partidos son batallas, hostilidades o combates (o animalizaciones; a decir de Martinolli “se mueren”, o, de Víctor Manuel Vucetich, “tienen fisonomía”, con estos ejemplos se vuelve más abajo, o más adelante de acuerdo a la noción espacial del lector.); el duelo no se consideró en este apartado por corresponder a un dominio de enfrentamiento bi personal.
Los narradores y comentaristas aportaron para el dominio de guerra en relación a los partidos principalmente:

(2)

Qué México vuelva a ser el que tenga el comando.

[…] y Francia como un batallón de Napoleón.

Trallazo.

[…] maestro Zidane que aguata misil (que no remató).

Camoranessi, un batallador.

(Francia) perdió un guerrero como Vieira.

[…] ciento quince minutos de batalla / aquí viene un respiro.

(Trezeguet) el hombre que los liquidó en una Eurocopa con un golazo

Ahí están los guerrero italianos / Genaro Gattuso a lo Lupillo (Castañeda).

Un guerrero como Patrick Vieira que salió lesionado.

Referencias bibliográficas.

(1) Don Balón, Barcelona, no. 1050, p. 99.
– 1094 p. 55.
– 1145 p. 54.
– 1184 p. 62

(1a) Rep. Checa-Italia, min. 28.
Alemania-Argentina – 84.
Italia-Francia 57.
– Finalizado el partido.

(2) David Medrano, Argentina-México, min. 62.
Eduardo Trilles, Brasil-Francia, – 86.
Tito Manríquez, Alemania-Italia – 92.
Cristian Martinolli, Italia-Francia – 49.
Rafael Puente, – – 85.
Martinolli, – – 107.
– – – 115.
Puente, – – Finalizado.
Emilio F. Alonso, – – –
– – – –

Borrador aún. Se toman, por eso, ejemplos inmediatos y universales.

 

Citación de este texto: http://lecturasordinarias.bligoo.com/content/view/544397/LA-FALSA-ESPERANZA-DEL-FUTBOL-PERUANO-ANALISIS-SEMIOTICO-DE-AJUSTES-Y-MANIPULACIONES.html#.VK6t8tLF9e8

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