El Barcelona de Joseph Guardiola en la semiósfera.

Como prolongación a las reflexiones expresadas en el previo a la final de la Champions league 2010-11, se plantean situaciones sobre la importancia histórica y la trascendencia del Barcelona de los años recientes.

Queda mucho por escribir del Barcelona de Guardiola. Y es pronto para considerarlo el mejor equipo de la historia porque le falta ratificar varias veces más la efectividad y dominio de su sistema. No cabe para esto el comparativo inmediato con el Real Madrid que ganó cinco Copas de Europa consecutivas; el Barcelona de hoy apenas reúne dos en años salteados. Ahora es más difícil el logro de una Orejona por la ampliación del calendario y la evolución de los sistemas de defensa. Argumento, como el comparativo, simplista, pero denota que el fútbol de este Barcelona está diseñado para la competitividad que no existía en los tiempos de aquel Madrid.
Al Barcelona se le está valorando por los títulos al contrario de varios equipos estimados entre los mejor de la historia que no ganaron nada, o nada importante. Se entra con esto en la cuestión de la innovación; del aporte que legará este Barca.
Con Guardiola (porque este equipo es el del Pep, ya que la mayoría de jugadores ya estaban cuando él llegó y no alcanzaron antes los niveles de calidad que con el de Santpedor) se aprecian las dos situaciones de la vanguardia: un sistema responde a la una necesidad presente que excede la interpretación filosófica personal; en parte, es así porque priva en este equipo la ideología de Guardiola, concepción del fútbol orientada hacia la satisfacción de un goce particular reclamado por la identidad deseada es filosofía particular aplicada por el Barcelona, y que creara un sistema sostenido por una consistencia que impusiera una dinámica decodificadora de todo sistema rival. La estructura de comportamientos del equipo se asemeja a la vista en el Arsenal (al final se dan fuentes de los textos coitados.)
Es filosofía particular aliada a la necesidad. Luis Aragonés fue el primero en detonar el dinamismo de la cultura española haciendo vacilar los fundamentos y estructuras sobre los que hasta entonces se había manifestado el fútbol español, con el establecimiento de un programa que, como señala Lotman, permite a un texto adquirir diferentes sentidos de acuerdo al sistema de la vida histórica en que es aplicado. La selección de España campeona de la Eurocopa 2008 lo evidencia.
Aplicaba los modos de siempre del fútbol español; sólo explotó al máximo las capacidades del repertorio simbólico de su cultura (como se vio en ocasión de aquella Eurocopa), con la segregación desde la memoria de la cultura comportamientos que crearon un lenguaje en la periferia de la misma, sin que la cultura dejara de ser un reservorio de memoria. (Se acaba de exponer este esquema con la Serie A.)
Guardiola recogió ese testigo y le incorporó sus influencias cruyffianas. En otra parte de su obra, Lotman indica que un texto no surge de la nada. Necesita conectarse a la consciencia de la cultura, crear una situación semiótica con un texto precedente para adquirir dinámica, vida. La cultura se vuelve autoconsciente y crea su modelo.
El Barcelona de Pep emancipa a la cultura en la que juega para alcanzar la vanguardia y hacerla un petril hacia la identidad [cf. Previo final Champions 2011] al fijar la duración de la existencia del modelo, el cual, se dijo como cierre a la final citada, quizá llegue cuando se agote el repertorio simbólico del Barca, si los jugadores clave se convierten en mitos temporales; esto es, sin continuidad en el tiempo.
La revolución de Aragonés permitió descubrir esos mitos; la prolongación del mito en el tiempo es necesaria para la eternidad de la cultura. De Lotman se desprende cuando él trata la fijación de duración del modelo de la cultura: “sólo identificándose con las normas constantes de su memora la cultura se percibe a sí misma como existente, el carácter ininterrumpido de la memoria y el carácter ininterrumpido de la existencia habitualmente se identifican” [Semiósfera III, p. 173].
En el mencionado previo a la final europea 2011 se hizo la notación de que el Barcelona no adquiere valor de unidad cultural debido a la falta de oposición a su juego, juego que enmarcado en una oposición bilateral (de acuerdo al sistema de oposiciones de Barthes aplicado en estos apuntes) que corresponde a estilos en estado puro, y quedó pendiente entonces la cuestión entre el estilo y la vanguardia. Se trata ahora de apuntalar esa reflexión.
El estilo, se vio en ese apunte, es identidad; la vanguardia, momento fugaz que en el Barcelona se volvió transitiva como paso hacia la identidad. El estilo introducido por Guardiola constituye una ‘rememorización’ cultural por haber sido estructurada con la reserva de códigos de la cultura. Lo hizo primero “El Sabio de Hortaleza.” Como se vio en el texto relativo al Milan-Inter de Milán, la ‘rememorización’ genera una contratáctica, oposición de la cual deriva la innovación que rompe con lo establecido por la cultura.
Se vuelve a lo de la filosofía particular. Lo de Guardiola es una manera de interpretar y de pensar el fútbol, no de extenderlo. Lotman distingue, en el caso de la oposición de la cultura, las antinomias correcto/incorrecto y ordenado/no ordenado. Los elementos de esta última pretenden la propagación de la cultura hacia la no cultura; los de la primera rechazan lo opuesto a la cultura y se genera la anticultura, que no es fértil para la propagación de la cultura.
Lo del Barcelona entra en la segunda antinomia. Lo dicen testimonios de sus dos técnicos recientes –Rikjaard y Guardiola- que condenan a equipos que le juegan al Barca a la defensiva. Reiterativa era la calificación de “antifútbol” concedida a eso por el holandés.
Es en esto que encuentra una trascendencia el juego del Barcelona de Guardiola, porque un equipo innovador incita a nuevas tendencias en la búsqueda de decodificarlo o deconstruirlo, y sólo un comportamiento a la defensiva puede hacerle oposición al Barca actual. A nivel doméstico este equipo motiva otra contratáctica, aquella que surja desde la ‘rememorización’ de su cultura, no para nivelar sincrónicamente con el Barca porque no cuenta con elementos para imitar el juego azulgrana, sino para determinar nuevas generaciones de sentido a partir de la oposición que plante el actual Barcelona.
Un equipo así genera competencia y progreso porque si en el otro caso posible, se establece el juego del Barca como una transición, cuando otros adquieran los códigos de ese juego alcanzarán un progreso espasmódico. .
No es el segundo caso lo probable debido a la falta de extensión de la identidad del Barcelona, que sólo ha recibido ocasión de elevarse a unidad cultural al confrontarse con el Inter de Milán de Mourinho, técnico que le ha opuesto los mismos argumentos de la escuela clásica italiana con el Real Madrid, pero sin los jugadores dotados para ello. El “súper clásico” se revaloriza al ser hoy la mayor representación de la oposición arte del ataque/arte de la defensa, y de la antinomia ordenado/no ordenado: el caos contra la disciplina (Barca-Madrid).
Le queda pendiente al sistema de Guardiola derrotar a un italiano (como aquel Inter) de catenaccio puro. La escuela italiana es la de lo útil; la de Guardiola la de una creencia de que en el fútbol lo único correcto es el ataque. Pero al ejercerlo como premisa única, el equipo del Pep motiva otros lenguajes que al intentar anularlo frecen generaciones de sentido que sin un juego como el del Barcelona de hoy, habrían permanecido inmotivadas o como códigos muertos en el interior de la cultura.

Fuente indispensable fue la obra La semiósfera (Catedrá, Madrid, tres volúmenes, trad. de Desiderio Camacho), del profesor Iuri Lotman, sobre todo los artículos donde trata de la dinámica, la memoria y el mecanismo de la cultura.
Dicha obra nutrió los siguientes textos de este blog, y compartió reflexiones (incluidas también en el blog), relacionadas con este ensayo:

Previo a las finales de Champions league:
2008-09 Barcelona-Manchester United. Historias de vida
http://milton.bitacoras.com/archivos/2009/05/25/final-previo-barcelona-manchester-united-historias-de-vida y
2010-11 Barcelona-Manchester United. Los fundamentos de la vanguardia
http://milton.bitacoras.com/archivos/2011/05/26/champions-league-2010-2011-final-previo-barcelona-manchester-united-los-fundamentos-de-la-vanguardia2

Milan-Inter, la revolución continua
http://milton.bitacoras.com/archivos/2005/08/01/milan-inter-la-revolucion-continua

El placer del futbol en el Arsenal
http://milton.bitacoras.com/archivos/2005/08/02/el-placer-del-futbol-en-el-arsenal

La identidad de Pumas
http://milton.bitacoras.com/archivos/2005/08/08/la-identidad-de-pumas

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Un comentario en “El Barcelona de Joseph Guardiola en la semiósfera.

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