Champions league 2014-15. Previo de octavos. Borussia Dortmund-Juventus. El oficio del estilo.

Épocas nacionales opuestas han presidido la serie en su historia en Copa de Europa. Uno siempre se impuso al otro para iniciar un periodo de esplendor.

                         Desde la final 96-67 el bombo no los citaba mutuamente.

                         Cada vez que se enfrentaron uno terminó con el invicto del otro y se coronó.

                         En sus ligas les afecta de manera opuesta la mediocridad, pero en la Copa de Europa son casi invencibles.

                         El transvase de jugadores es cualidad de la serie, y ahora el caso Mkhitaryan salpica una rivalidad que en los noventa

                        se postuló casi a clásico europeo.

                         Juventus tiene periodos fatales ante alemanes.

                        Sólo Del Piero, único en activo que estuvo en la final 96-97, anotó en cada partido de la serie, y ya no está.

                       Siempre, dos estilos que forjan escuela.

La serie Dortmund-Juventus ha sido en cada una de sus ediciones representativa de un momento histórico determinante para el fútbol alemán y el italiano, países en un etapa encontrada cada vez que Bianconeros y Tigres coincidieron en cancha. No rompe la constante el cruce de octavos 2014-15, que tiene fundamentos para ser la serie más atractiva de la fase. Si el previo concede eso a Barcelona-Manchester City o Chelsea-París St Germain, la práctica dirá. Pero el bombo hizo confrontarse a dos equipos que mantienen una línea histórica de garantía del mejor juego posible, en una serie que como ninguna otra reúne a dos constancias presentes. Esto en la escena internacional, porque en la domestica la mediocridad de los competidores de ambos ubica a Borussia y Juventus en posiciones antípodas. Líder inmarcesible, la Lady, favorecida por la falta de oposición que rivalice con el sistema de Allegri, y los continuos tropiezos de seguidores que van dejando de serlo para ser espectadores del escape turinés, y colista no previsto el equipo de Klopp, uno más de tantos asistentes al monologo del líder de la Bundesliga.

Las tres veces que la serie de dio en Copa de Europa, privó este escenario, de ver a una Juventus protagonista en su liga y a Dortmund en vergüenza. Hubo un antecedente de la rivalidad en la final de la Copa Uefa ganada por la Juve en 92-93, sin el contexto anotado que se notó en las siguientes citas mutuas. En todas, ambos eran señalados entre los candidatos a rey de Europa.

Cuando el primer enfrentamiento en Copa de Europa, en 95-96, Dortmund era noveno en una incipiente liga alemana. Juventus comenzaba en la suya y veía a un Borussia que se llenaba de ex bianconeros. Julio César, Kohler y Möller, ganadores de aquella final Uefa 92-93 formaban ahora con el Dortmund, junto con Reuter, de paso fugaz por la Juventus. El 1-3 en el Westfalenstadion, que hizo escribir al Mundo deportivo “Juve ya asusta”, fue vengado en la vuelta en la que Lippi alineó suplentes al tener asegurado el liderato de grupo y prescindió de la dupla inédita que contestó la ida, Padovano y Del Piero. No obstante el resultado de la ida, El mundo… contaba que era choque de favoritos.

Sólo Juve lo ratificó por juego. Dortmund se quedó en cuartos a manos del Ajax, campeón vigente derrocado en la final de Roma por la Juve que comenzaba a marcar época. La Eurocopa ’96 estaba a la vista con Alemania y la Azurra compartiendo el grupo más complicado.

La revancha del Dortmund tardó una temporada, si se le puede llamar revancha. Paulo Sousa, ganador de la Orejona con Juventus en 95-96, vestía ahora de Tigre. Juventus se presentó invicto en la final de Múnich luciendo la contratación de Zinedine Zidane, a quien ya se le veía en el trono de mejor jugador del mundo. Era un equipo estimado invencible, titular de cada trofeo grande y líder en Italia -Borussia, tercero en la Bundesliga, estaba desahuciado de la Ensaladera-, y en su arrogancia olvidó el axioma de que a un equipo alemán no hay que descartarlo nunca. Y, se empezó a saber en esos días, menos si el director técnico de ese equipo se llamaba Ottmar Hitzfield. El suizo estudió a conciencia el modelo de La Juventus. Todos atribuyeron el éxito al marcaje de Paul Lambert sobre Zidane, pero hubo factores complementarios. La presión de Paulo Sousa sobre Deschamps, el mariscal que hacia las transiciones en el sistema de Lippi, obligó a Di Livio y Jugovic, los interiores, a cerrarse para la contención por el centro y no acudir a la cobertura de sus laterales, que era clave para la defensa de esa Juve. Y por los carriles llegó el golpe relatado por la crítica europea como escalofriante; a la italiana. Tres veces remató a puerta Borussia y las tres entraron. El revulsivo de Del Piero, que no jugó el primer tiempo, no consiguió remontar. Al poco de anotar Alessandro el recorte, Ricken, respuesta de Hitzfield para bloquear un lateral italiano, anotó con un minuto en cancha. El Mundo deportivo recogió palabras de Kohler acerca de que Riedle dijo a sus compañeros antes de salir al campo, que pensaba marcar dos veces. Una con la izquierda y otra con la cabeza. Las palabras del libro de las profecías consumaron el golpe que en Europa se vio como el regreso del fútbol alemán al poder. Una semana antes, Schalke había derrotado al Inter de Milán en la final de la Copa Uefa, y un año atrás Alemania ganó la Eurocopa dejando entre sus víctimas a Italia, su eterna bestia negra, que por el penal fallado por Zola ante la Maanschaft no pudo calificar a cuartos de final.

Pero el Dortmund se apagó pronto. No pudo alcanzar la final 97-98 en la que sí estuvo Juventus, para perder de nuevo. A través de los siguientes años, el equipo alemán entraba y desaparecía de la escena internacional al tiempo que el italiano no cesaba de innovar y protagonizar sin repetir ya el éxito de 95-96. Y con muchos problemas cada vez que enfrentó a alemanes. De hecho, sin contar las dos finales perdidas ante Hamburgo y Dortmund, Juventus jugó seis eliminatorias (más cinco enfrentamientos en fase de grupos) y ganó la mitad. Desde su serie prima ante alemanas hasta la previa a este encuentro, el balance le es adverso. Recibió más goles de los que anotó y ha padecido periodos fatales. 8 de las 43 metas encajadas en esos encuentros (el 18%) las recibió entre el 24’ y el 29’; 9 más (20%) entre el 65’ y el 71’, y cuenta lapsos decisivos. En su primer partido ante alemanes recibió tres veces entre el 28’ y el 38’ y tuvo que jugar desempate. Hamburgo le rebasó un 1-3 en 17’ en la liguilla 00-01 y Bayern Münich la derrotó 2-1 con goles al 31’ y 38’ en la de 05-06.

Y Dortmund le va a tirar una apisonadora en la ida de estos octavos.

Borussia sólo jugó dos eliminatorias ante italianos aparte de a final 96-97, y las perdió.

La referencia vuelve a ser el presente de los dos países. Italia, en tiempo de renovación tras el fracaso en el Mundial reciente, y Alemania, ganador del mismo, como el equipo a imitar. La primacía que el fútbol alemán ha establecido en Europa en años recientes es parte del Dortmund. Juventus, el menos inconstante de los italianos, carga con el peso de devolver a la Serie A a lo más estelar.

Olvidados los episodios de los noventa, porque Del Piero, el único de los de entonces que aún juega, lo hace en un equipo sin relación con la rivalidad que entre el sorteo y la ida adquirió uno de los elementos de efervescencia de una gran rivalidad con el toque de Juventus a Henrik Mkhitaryan, uno de los armadores del juego de Klopp. La negativa del armenio a salir de la Bundesliga dejó al mercado invernal europeo sin lo que habría supuesto su mayor agitación. No significa, empero, un efecto para Juventus, porque el presupuesto al momento del sorteo se mantuvo. Mkhitaryan será uno de los comandantes de Klopp en la eliminatoria.

Si alinea. Porque el 4-4-2 con el que regresó el equipo de la pausa invernal no promete un sitio a armenio, ni tampoco en una probable variación a 4-2-3-1. Para este esquema, Reus, uno de los puntas, ocuparía la posición detrás del ‘9’ y las bandas son casi seguras para Aubameyang  y el recién llegado Kampl. El esloveno es auténtico refuerzo sin pensarlo salvación a las lesiones, y se presenta como el jugador clave del sistema aurinegro. Una contratación para un equipo que ha sopesado más de un año de no contar con disponibilidad de toda la plantilla porque Klopp se ha revelado como uno de los grandes armadores de equipos funcionales sin verse afectado por lesiones incesantes; una contratación en un caso así, consuma el encuentro de un pieza clave, no obtenida con las variaciones de alineación. El comportamiento del equipo, empero, ha sido inalterable. La falta de culto a la figura individual, al jugador excluyente, es lo que permite la invariabilidad de juego del Dortmund. Siempre tuvo un sustituto del corte de un lesionado. Así forjó su estilo. El analizado con ocasión de la final 2012-13 y este es no variar.

A eso ha llegado Juventus. Como en cada época. El regreso con Allegri al 4-4-2 desde el 3-5-2 que instituyó Conte se hizo de manera paulatina, asimilando el equipo a transición sin perder el efecto de su sistema. La ubicación de Pogba como interior y la fijación de Vidal de enlace, ambos menguando su oscuridad en la contención, hacen nítido el lucimiento de un Pirlo eterno que parece reservar lo excepcional para las mayores citas. El equipo juega confiado sin el tercer defensa y ratifica su posición lave, por ser la que (se escribió) no tenía ocupante fijo Marchisio recuperó esa, la interior derecha y adelante Juventus llega con lo que el Dortmund trabaja en reestablecer. Una delantera de acierto. Es la diferencia al momento de la ida.

Porque, infalible el Apache, sin importar la opacidad de su pareja, esa fortaleza de Juventus se empalma con la mayor debilidad de Dortmund apreciada en la defensa del Tigre que marca en zona masiva, pero es frágil ante alardes individuales como los que continuamente y  con goles del año regala Tévez.

Dortmund cuenta con jugadores que hacen equipo. Juventus con equipo que hace a Tévez.

En el área de gana esta eliminatoria.

 

Claves.

 

Dortmund. Defensa. De esa línea parten sus posibilidades. Volverla infalible, con coberturas concentradas en el balón le da el equilibrio de la serie porque la pone 50-50. Lo demás pasa por tensar y contragolpear. 

Presión. Su costumbre, pero esta vez debe provocar la anulación de Pirlo y que él no haga transiciones. Benfica ya enseñó esto.

 

Ambivalente. De los dos, el que sabe adecuarse a cualquier circunstancia. No es cuestión de sacrificio. Entenderá si debe o no disputar la posesión y aguardar el rompimiento en carrera larga o dominar y aplastar.

 

Aéreo.  Es muy redundante el análisis en este punto. Pero en defensa y ataque se especializa en ganar partidos por alto.

 

Comodines. Quizá tiene mentor banca, pero dos jugadores le hacen diferencia con su multiplicidad. Gorsskreutz y Kampl. Los dos por los lados y la contención.

 

Juventus. Sistema. Excluye de su comportamiento la vicisitud. Su cualidad de invencible se basa en el dominio de un comportamiento que sin embargo no ha recibido una oposición como la del Borussia. Salvo ante Atlético. 

Cerebral. La eliminatoria de ganará línea por línea. Primero, la defensa. Después, el centro del campo la inteligencia para no sufrir con la presión alemana, clave. Cuenta con visión donde el Dortmund sólo corta.

 

Zonas. Las marcas en zona han sido su fuerte a través de los años. Obstaculizar los laterales del Dortmund le da ventaja porque allí retractaría el rumbo del balón.

 

Goleo. Al día, le sobra la efectividad que no recupera el Dortmund. Una escena de Tévez puede diferenciar.

 

Acompañante. Restablecida la titularidad por la interior derecha con Marchisio, el segundo punta, que lo hace jugar con diez, es el jugador clave. Morata es preferente.

 

En Copa de Europa.

 

Frente a frente.

 

Liguilla 95-96 y final 96-97.

Dortmund lidera 2-0-1 6-5.

 

Goleadores

 

Riedle                                                                                  Del Piero    3

Ricken        2

Padovano

Möller                                                                                   Conte           1

Zorc            1

 

Contra  italianos                                                   Contra alemanes

(en negrita, resultados de local. Las series directas se resaltan.)

57-58 cuartos         Milan               1-1 1-463-64 semifinal      Inter de Milán   2-2 0-2

   95-96

Borussia Dortmund 1

Juventus 1

96-97

Borussia Dortmund 3

97-98 liguilla          Parma              0-1 2-0

 

 

02-03 seg. liguilla  Milan                 0-1 1-0

 

 

 

 

 

13-14 liguilla           Nápoles           1-2 3-1

 

PJ G-E-P GF-GC PTS.    %

En casa   6  2-2-2     9-8      8         50              

De visita  6  2-0-4     5-10    6         37               

Neutral     1 1-0-0        3-1         3        100

Total         13-5-26      17-19     17        48

 

Golea

 

 

Móller           3

 

Brungs

Riedle

Ricken                2

Bergamaschi (A)

Pressler

Zorc

Koller

Zuñiga (A)

Reus

Blaszczykowski

Aubameyang      1

 

67-68 cuartos Eintracht Brunswick 2-3 1-0

Desempate (Berna):                1-0

72-73 octavos   Magdeburgo         1-0 1-0

73-74 dieciseis. Dinamo Dresde    0-2 3-2

75-76 octavos   Borussia Monch.  0-2 2-2

82-83 final         Hamburgo               0-1

liguilla

Juventus 3

Borussia Dortmund 2

Final

Juventus 1

 

00-01 liguilla   Hamburgo               4-4 1-3

01-02 seg. lig. Bayer Leverkusen 4-0 1-3

 

04-05 liguilla   Bayern Münich        1-0 1-0

05-06 liguilla   Bayern Münich        1-2 2-1

–    octavos Werder Bremen      2-3 2-1

09-10 liguilla   Bayern Münich        0-0 1-4

12-13 cuartos  Bayern Münich       0-2 0-2

 

 

                     PJ G-E-P GF-GC PTS.    %

En casa        12 7-1-4    19-17   19    59

De visita       12 3-2-7    15-22   10    31

Neutral           3 1-0-2      2-4       2     28

Total             27 11-3-13  36-43   31   43

 

dores    

Trezeguet       7

Del Piero 5

Tudor

Inzagui            3

Cuccureddo

Nedved               2

Kaack (A)

Sacco

Benceluppi

Magnusson

Anastasi

Furino

Altafini

Gori

Bettega

Padovano

Conte

Kovacevic

Ibrahimovic

Emerson            1

 

Hasta 94-95 se daban dos puntos por victoria.

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