Panóptico. 24

El lobo solitario y las consecuencias del atentado en Münich…La obsequiadora de abrazos en Morelia…Las mujeres siguen tomando el poder.

Muchachos aislados del enemigo común.

Joven. Solitario. Vecino tranquilo. Hijo aislado. Empleado en zona oculta de la empresa. Barba. Navegador largo por internet. Religión musulmana. Recopilador de información sobre los atentados del Estado islámico. Si alguien tiene un pariente o conocido así, en ciertos países le pedirían denunciarlo. Porque es el perfil del terror creado por gobiernos del mundo.

Con el muchacho de Alemania, cuyo último acto en vida fue disparar en un centro comercial, el dibujo se deshizo. No cumplía el requisito fundamental; pertenecer al Islam o alguna asociación con Estado árabe. Los medios reportan que bebió de la fuente del atentado en Noruega, del cual se cumplían cinco años el día que Ali David Sonboly montó su número.

Su acto, sin embargo, se alía a las políticas de varios países europeos de replantear el paso por sus fronteras y regular la venta y portación de armas. Coincidencia con las ideas de Donald Trump. Un informe publicado por The New York times en diciembre 21 2015 (ver archivo de síntesis), indicaba que el aumento de la prohibición de armas, aumentaba el crimen. Y en 2016, una funcionaria estadounidense de la corriente republicana, vendía su calendario, donde ella aparecía portando armas.

Europa busca pretextos para implementar leyes o revalorizar sus constituciones. En la madrugada del día 24 en Europa, Le Monde divulgaba que en el país que acaba de sufrir el más reciente atentado con arma de fuego –el que se comenta ahora en todo el mundo- analizaba su legislación de 1972 para regular el uso y portación de armas. Algo similar hizo Francia durante su estado de emergencia. Y pensó no limitar el uso de armas a la policía sólo en estado de emergencia.

El lobo solitario existe. No tiene que ser árabe, refugiado o de creencias musulmanas. Es un mito que se está creando y que ayuda a las intenciones de países de la Unión europea en aquellas sus intenciones. Dónde buscarlo no es ocupación de las autoridades. Sospechan y están convencidas de que lo tienen en casa, y mientras continúe operando, activará mecanismos para renovar los medios de seguridad e innovar en ellas.

La presencia del lobo tiene algo de beneficio.

¿El físico importa?

Y no se cura una ciudad de males con acciones como la que desde hace años se ve, con intermitencia, en el centro de Morelia. Antes, la campaña de dar abrazos consistía en la promoción de energía vital que causan los afectos. Jóvenes comenzaron en aceras de la Avenida Madero, hasta convertirse en decenas y ofrecer –a veces casi obligando- su curiosa oferta a peatones de las plazas del centro.

Se sienta el peatón en una banca. Parece una tarde Bouvard y Peuchet: el sol golpea tras una maliciosa lluvia que le dejó el escenario, y es increíble que a alguien se le ocurra salir es esas condiciones, cuando apenas pasa de las 17:00. Como en la historia de Flaubert, sólo dos personas tuvieron la ocurrencia. Una era ella. Guiada por dos fotógrafos que debían testificar la tarea escolar. Dar abrazos. No se sabe en qué universidad o preparatoria se imparte una materia que lo pida. Se para frente a las bancas. Como una mujer pública que necesita conseguir un objetivo, se vende con la parte corporal que no le sirve para cumplir su fin. Porque sus brazos sostienen la cartulina en la que anuncia su obsequio. La sonrisa intenta ser un punctum: lo que consiga el efecto emocional en el elegido para aceptar fundirse con ella aunque sea un instante. Sin finalidad para el que acepta; quizá como un castigo para ella, que debe involucrarse, como hacen las mujeres públicas, con quien esté dispuesto a ayudarla en la consecución de lo que necesita. ¿Serán sus brazos incitantes al contrario de la sonrisa que intenta vender? Porque nadie quiso ser prisionero de aquellos brazos por un instante gratuito y sin consecuencia ni reclamos posteriores.

Se aleja con sus compañeros. La sonrisa se ha guardado. Fue un discurso como el que señala Eco de los controversis: la sonrisa crea un entorno de cordialidad que en la realidad no existe. Ella falló en generar fascinación en los elegidos, que eran varones. Los otros repartidores de abrazos, no distinguen si se los dan a alguien de su mismo sexo.

Agregados.

Y son las mujeres las que siguen ocupando posiciones antes creíbles sólo para los varones. En el Panóptico 3 se hizo mención de conquistas sociales que en las semanas recientes se extendieron. Virginia Raggi, primera alcaldesa de Roma. Tsai Ing-wen, se convirtió días después, en la primera mujer en ser presidenta de Taiwán. Y esta semana, Elizabeth Truss juró como Secretaría de Estado en la Cancillería del Reino Unido bajo la tutela del Lord. Ninguna mujer había ocupado esa silla.

Y está en competencia la presidencia de Estados Unidos, con una mujer esperando ser la primera en tenerla. Y con una esposa y una hija, del otro lado, prestas para innovar en caso de que el jefe de la familia sea el elegido.

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Un comentario en “Panóptico. 24

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