Nuevo reparto de cupos en Copa de Europa. Obstrucción al fútbol emergente y la desvalorización del formato de copa. New distribution of seats in European Cup.

La medida propuesta para 2018-19 fue otro atentado contra la esencia de la Copa de Campeones, en un empuje más de la fantasmal Superliga europea.

No habrá cambio de formato. Los clubes influyentes y la organización de la Copa de Europa, cada vez menos de Campeones, acordaron parte del proyecto anunciado en marzo. La variedad será la inclusión directa en liguilla de cuatro equipos de las ligas calificadas de 1 a 4 en la tabla de Uefa. Tres de esos cupos continuarán siendo mediante la posición en las ligas nacionales. El cuarto, por coeficiente en la clasificación de copas continentales sin combinarlo con el de la liga local, a menos que el equipo lo tenga debajo del veinte por ciento. Los criterios son:

  • The UEFA Europa League winners will automatically qualify for the UEFA Champions League group stage (currently they can potentially take part in a play-off round).
  • The top four clubs from the four top-ranked national associations will now qualify automatically for the group stage of the UEFA Champions League.
  • The full details of the access list for both competitions will be finalised by the end of the year.
  • A new system for the club coefficients: clubs will be judged on their own records (deletion of the country share for individual club coefficient unless that coefficient is lower than 20% of the association’s coefficient).
  • Historical success in the competition will also be acknowledged in coefficient calculation (points for previous European titles with a weighted system for UEFA Champions League and UEFA Europa League titles)
  • Financial distribution to clubs will be increased significantly for both competitions.
  • A new four-pillar financial distribution system (starting fee, performance in the competition, individual club coefficient and market pool) will see sporting performances better rewarded, while market pool share will decrease.

La intención de sembrar en liguilla a los máximos equipos históricos y por economía –no necesariamente las dos cualidades- no encuentra correspondencia con el nuevo criterio de entrega de plazas. Para calificar a Champions sin ser parte de esa elite, habrá que terminar no más debajo de la tercera posición en las cuatro ligas mejor clasificadas, pero sólo al día de anunciada la variación se puede  ayudar con ella a los históricos en situación crítica.

Chelsea, Milan, Inter de Milán, Liverpool, Manchester United y hasta Valencia se habrán pensado como beneficiarios de la medida. Si hoy aplicase, Chelsea y no Manchester City, Schalke y no Mönchengladbach, y Mlan, hubieran entrado en la edición 16-17. Valencia también, en vez de Villarreal, jugador de la cuarta fase, no de Sevilla, al que por coeficiente los Ches hubieran desplazado como cuarto español, porque los andaluces entraron vía el campeonato de Europa league.

Liverpool y Manchester United, los dos más grandes de Inglaterra, no alcanzarían hoy el beneficio, pero se interpondrían entre un equipo emergente, como hoy puede ser el City y en otras ligas la Roma (que habría entrado como tercero de la Serie A) y el Villarreal (cuarto español) de los que visten la Copa que es cada vez menos de Europa y más de unos cuantos.

Las preliminares 16-17 fueron el mayor testigo visto desde que se juega bajo el formato con cuatro previas, de que la esencia de la Copa de Europa se encuentra también estas etapas. En todas las de eliminatoria directa, que son las que conceden a equipos medianos y modestos la ocasión de trascendencia. Y jugando a nivel mayor.

Antes, superar dos rondas era posicionarse en cuartos de final, incluso cuando esa etapa fue convertida en dos liguillas. Eso considerando a equipos que inician en la segunda fase, porque de la primera sólo uno calificó a tercera, y allí se quedó. Hoy, ganar dos eliminatorias es ponerse en la antesala de grupos. Se instituyó un torneo de regularidad que muchas veces no se ve, cambiando partidos donde se juega un punto o por nada y con alineaciones alternas, de suplentes, por los que en 180’ promueven el sistema de copa como el de mayor espectáculo y seriedad.

El encanto de dos partidos que valen la continuidad.

El cambio aguarda. Por lo menos hasta 2020-21 se tendrá la variación oficializada hoy, anticipada ayer [Gaceta 473]. Pierden los emergentes de las cuatro ligas más altas en el ranking continental y campeones o no de las ubicadas del 5 hacia abajo, que perderán la disputa por cuatro plazas en grupos.

Semblanza del formato de copa.

La desvalorización del Torneo sigue estando en el formato. Mirando las diferentes maneras de contestar los torneos de Copa en Europa, se reflexiona acerca de la función desvalorizada de los mimos. El torneo de Copa, en muchos países de Europa occidental, fue la señal primera de estabilización del fútbol; la Copa, en esos países, precedió a la liga, la cual sólo concentró a las fuerzas de mayor poder (futbolístico, económico y de convocatoria) y centralizó la atención en ellas, pero las copas nacionales no perdieron –ni parece que vayan a perder- su función inicial de expandir el fútbol por toda una geografía nacional y presentar partidos con tipicidad nacional.

Muchos equipos forjaron tradiciones legendarias en la Copa doméstica; varios han estado históricamente distanciados de los puestos de reconocimiento en una clasificación de liga. La Copa es otra competitividad. Desde el comienzo de los tiempos fue el fundamento del fútbol como integrador social mediante el aprovechamiento de convenciones establecidas. En Inglaterra, la Fa Cup se benefició en su inicio del descanso sabatino y de la introducción de la práctica del fútbol en colegios notables; los opositores de los notables tenían la ocasión de derrotarlos sobre el campo (algo de derbico tiene la situación). Henry Delauney, tras haber acudido a una Final de la Fa Cup, luchó para que en su país, Francia, se instituyera un torneo similar. En 1918 vio su objetivo cumplido con la primera edición de la Copa de Francia, llamada entonces Charles-Simon cuatro décadas después Delauney sería padre de la Eurocopa).

Las conexiones que hacía el fútbol británico con otros países en encuentros (los primeros internacionales de clubes) que confrontaban a los exportadores británicos con equipos de lugares a los que llevaban el nuevo juego, fueron por visitas o por intercambios universitarios, como sucedió con Suiza en 1855; al ser partidos únicos, sin otra cosa en juego que el orgullo británico, ya podían considerarse con característica de copa.

El arraigo del prestigio de los campeonatos de liga y el ser los que daban acceso para las grandes competiciones internacionales, arraigó más el carácter nacional de los torneos de copa, porque los clubes empleaban sus mejores tácticas, estrategias y jugadores en las ligas. A las Copas no llevan ‘galácticos’ ni jugadores semejantes, al menos durante las primeras etapas. Pero que varios grandes alcancen fases avanzadas de Copa, muestra que aún los distanciamientos se mantienen. Equipos de todas las regiones de un país participan en los torneos de Copa. Son los equipos no estelares los reservorios de la cultura porque, sin las grandes figuras importadas que alteran los comportamientos de los que las adquieren, ejercen el fútbol nacional verdadero y puro.

Ya se ha escrito que la imagen internacional de un equipo de club no es la de un país. Para ver la de éste hay que mirar la Copa.

En América el torneo de Copa no tiene mucha atención porque allí la cultura de fases finales que desvalorizan campeones de liga y los hacen simbólicos, cumplen la función de la Copa. En México se rescató el torneo de 1995 a 1997 sin éxito, debido a lo anterior. Ni el atractivo por devolver el Campeón de Campeones funcionó. Menos con los torneos cortos y su versión del Campeón de Campeones que desvaloriza a uno de los mini campeones.

Se insiste y no dejan de surgir pruebas: en Gran Bretaña se juegan los mejores torneos del mundo; sus Copas. Son torneos de espectáculos desmesurados, de incertidumbre, paridad, alto porcentaje goleador y jugadas de altísima calidad técnica.

La Copa de Europa quedó sin esas cualidades, las de un torneo sin plazos, porque sus definiciones no toman más de dos noches, motivando el espíritu de ganar y del gol inmediato.

¿Alguien puede rebatir las bondades del sistema de copa?

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2 comentarios en “Nuevo reparto de cupos en Copa de Europa. Obstrucción al fútbol emergente y la desvalorización del formato de copa. New distribution of seats in European Cup.

  1. Pingback: Champions league 16-07. Previo a la fecha 4. Nostalgia por la Copa de Europa. | Copa de Europa, fútbol, semiótica y antiperiodismo.

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