Gaceta fútbol. 583

Inglaterra ganó en Eslovaquia…Alemania en Noruega…Síntesis de la eliminatoria…Terminó la de la Copa África…Vaya aniversario.

 La clave estuvo en la tenencia.

El último debut de un técnico con una selección ex campeona mundial en las jornadas eliminatorias, dejó la mejor sensación. Eslovaquia ratificó ser un rival duro para Inglaterra. Allardyce resolvió la cuestión Rooney dentro de su 4-5-1 con doble ‘5’, no el de pirámide como se identifica ele quema de Sam. Era la versión vista de Wayme desde la estancia de Van Gaal en Manchester, siendo simétrico desde la contención hasta la zona del ‘6’. Sobre él giró el tema inglés, definido desde Hart, confirmado titular para el proceso, y la entrega del eje a Harry Kane. Sterling y Lallana no eran sólo para extremos de pisada de área. Todos debieron participar en el juego de pases ininterrumpidos y traslaciones en bloque en defensa y ataque; en este, por el modo permanente de Eslovaquia.

La cesión del balón de parte del local era el fundamento. Eslovaquia es duro de traspasar e hizo correr a un equipo dotado para ello e incansable en el pensamiento. A Rooney no lo pararon. Haciéndolo, se talaba el juego de Albión, intocable en la defensa porque Eslovaquia planteó contener y estirarse poco. Le faltó ‘9’. Duric es para correr el área; dar relevos a Hamsik y Svento, no para reñir con Cahill y Stones.

En espíritu no hubo variaciones respecto a la Inglaterra anterior, sólo que la de Allardyce sabe valorar la propiedad del balón. Mandó corresponsales al área. Walcott, el último, rompió el marcador en fuera de juego. Peri aquella propiedad del balón, servido por las concatenaciones no muy cortas, notó su efecto en el 94’. Un gol no tardío, sino oportuno, porque enseñó lo que será esta Inglaterra. Un equipo de más de 90‘, que goza el balón y obliga a que se lo den.

Don Sam necesitaba ese gol para aclarar su idea. La expuesta hace dos días. Un equipo que sea divertido. Sin la victoria, la diversión es reprobada, y esta Inglaterra quiere ganar agradando.

Así era.

El modo es de cada cual. Alemania no cesó el suyo; es estilo. Noruega se presentaba difícil por sus antecedentes, por su juego típico de ralentizar y bloquear, pero el rodillo alemán pasa sobre cualquiera. Es necesario el balón para entender a esta Alemania, que sin él no interpreta la idea de Löw.

El técnico continúa luciendo con jugadores que en clubes pasaron tiempo oscuro. Özil volvió a ser ‘10’; Götze no regresa, pero no le quita la posición más adelantada en el esquema. La manera como juega Noruega, desde hace mucho, con varios técnicos, se prestó para el ejercicio alemán. No disputa el balón, y repliega, con ocasionales salidas hacia King, un punta que no es ‘9’, sin encontrar la catalización de Henriksen, el ‘10’.

El balón era para Alemania. Noruega es de esos equipos rígidos en su parado sin color, que se hace espectador. Perdió la cuenta de los toques en el 0-2, que al último vio a Kimmich entrar como puñalada por un interior del área para marcarlo. De nada sirvieron a Hogmo sus referentes. Tuvo que cambiarlos para buscar rehacer al equipo cuando el 0-3 había sido consumado. Jensen por el capitán Johansen en la cintura. Selmes por el ’10 y Horloth, un delantero de mucho esfuerzo, por King. Nada lo cambió a una Alemania señorial, con la que se clamó la constante de que los procesos eliminatorios europeos son para sacar segundos clasificados. Los primeros posicionados sólo deben salir al campo a firmar.

Primera de tres partes.

El resto de la jornada racionada contó más gritos de agonía. Eslovenia alcanzo en Lituania en el 92’; Rumanía marcó en el 84’ y Montenegro le empató en el 86’. El partido llegó hasta el 96’, y allí le bloquearon penal de triunfo al equipo de los Cárpatos. Escocia hizo su trámite. 1-5 en Malta con hat trick completado por Snodgrass en el 84’. Las diferencias de niveles comenzaron la constante de tener el balón y poseerlo ante contenciones dispuestas para no perder.

Habrá defensa de título.

La última jornada calificatoria para Copa África vio lo mismo. 8 calificados había sumados al anfitrión Gabón. Malí, Guinea-Bisáu, Marruecos, Egipto, Ghana, Argelia, Senegal (puntaje total) y Camerún. Faltaban cinco líderes y los dos segundos clasificados con mejor puntuación de acuerdo a los criterios de equilibrio con grupos que tuvieron menos equipos.

Túnez y Libia se enfrentaban empatados (10 puntos). Ganaron los primeros. Rd Congo y República Centroafricana (12 y 10) también decidían directo. 4-1 el pizarrón. Burkina Faso venció a Botswana en el 90’ para superar por goleo a Uganda, que se ubicó como mejor segundo. Costa de Marfil empató en Sierra Leona, que necesitaba ganar, y garantizó ir a defender su título. Zimbabwe pasó por diferencia de goleo sobre Swazilandia, por derrota de esta que perdía en diferencia de goleo.

Togo obtuvo la otra calificación por la tabla de segundos, y Nigeria y Sudáfrica quedaron eliminados. Las águilas lo sabían hace tiempo en el grupo dominado por los Faraones y los Bafana en el de los Leones Indomables.

61 años ya.

En 1955 (4 septiembre) Sporting de Lisboa y Partizán tiraron por primera vez de una historia interminable. La Copa de Europa se había puesto en marcha.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s