Mundial de Clubes 2016. Previo a semifinales. El despertar de un sueño.

El torneo volvió a vender a los equipos de las confederaciones poco atendidas por el gran público, la ilusión de desplazar a los poderosos de la ruta trazada para que estos protagonicen el partido estelar.

Los anhelos no habían estado tan altos en el Mundialito. Las semifinales contaron con equipos en busca de hacer su año de manera diferente. Kashima, el equipo espurio, el que entró por protocolo de relleno, como manera de agrandar el calendario tan escueto, busca emular al Raja Casablanca, el convidado que en 2013 se plantó en la Final tras eliminar al campeón americano, la versión del cual verán los nipones en un Nacional olvidado de su objetivo de ganar todo trofeo que disputó en el año.

Por la otra llave, un equipo mejicano sin capacidad para haberse organizado un partido para celebrar su centenario, cruza al rival que desean todos los cumpleañeros. Un Real Madrid encantado con sus 35 partidos invicto en competencia, que concluye su actividad anual en el campeonato.

Sabe el Madrid lo que se llama un centenariazo. En el suyo, Deportivo La Coruña lo derrotó en la Final de Copa en el Santiago Bernabéu, y América juega uno de los partidos de su historia. Ante un rival que deseó por décadas, y pondrán las Águilas las velas de su aniversario en el partido.

Habrá esa noche continuidades opuestas. La del Madrid, que en su racha sin perder no repitió alienación inicial, lo que con Zidane sólo hizo tres veces. 55 partidos lo ha dirigido Zizou. 35 en liga, 13 en Copa de Europa, 4 fuera de competencia, 2 en Copa del Rey y 1 en Súper Copa europea.

Durante su primer mes, plantó los mismos inicialistas en partidos consecutivos ante Granada y Espanyol; varió en la siguiente salida, contra Athletic, y pudo repetir en la siguiente cita, contra Roma a los once que iniciaron en aquellos dos encuentros.

Un equipo que sabe plantear tácticas y adecuaciones individuales. Zidane lo paró la mayoría de esos 55 encuentros en 4-3-3. Cuando no hubo mucho parqué disponible o se necesitaba estrechar el campo, salió con el 4-4-2 en que el retraso de un interior, casi siempre el derecho y más cuando era Bale, convertía el esquema para contener.

Recuperó a sus efectivos estelares a días del Mundial. La reaparición de Casemiro en el Clásico dos semanas atrás, y la de Kroos en el último juego antes de partir a Japón, completaron la alineación de estrellas, tan ideal como la que tuvo noveles y suplentes que respondieron para estructurar la larga racha y ganar los partidos más trascendentales.

Queda afuera Bale. Vázquez hace no extrañar al galés.

Un Madrid calzado al pie de Zidane, como los equipos que dirige Lavolpe a los de él, aunque de este América, posicionado en la Final de su campeonato nacional, se diga que no alcanza la espectacularidad ni el goleo, cualidades de lose quipos del Bigotón, un técnico que poco ganó en sus 33 años en los banquillos. Un campeonato mejicano y una Copa de Oro en selecciones recomiendan casi nada su sistema basado mucho en atacar en espacio largo  descubrir la contención.

Esa es la zona de Casemiro. Un plomero en el Madrid. Si América espera, lo devorará la presión blanca. La dinámica para correr con baló es la clave primera.

Conocerán los equipos a su siguiente rival. En la Final o por la tercera posición. Atlético Nacional invirtió sus esfuerzos en el torneo. Dejó a los juveniles intentar la revalidación del campeonato colombiano y fallaron en la vuelta de semifinales. El equipo mayor dejó empatada la ida.

El alcance del modelo de Reinaldo Rueda sólo tiene medida contra Real Madrid. Los japoneses corren, tienen disciplina; quizá no leen e partido como lo hará el equipo Verdolaga, pero garantizan esfuerzo exhaustivo y a veces goles para un marcador voluble.

Cualidad de Nacional es saberse adecuar al partido del rival. Entiende su momento para tener secuencia prolongada de gol, y cuando entrar en la batalla de trabar. De correr tal vez sepan más los nipones, que no tienen el rodaje en estas copas e instancias que Nacional, equipo copero de cepa, y América tendrá más ánimo que el Real, pero le faltan el oficio y la sapiencia merengues en grandes ocasiones.

Porque estos partidos son grandes oportunidades, y para medirla calidad moral de Real y Atlético. Ambos la han demostrado afuera del fútbol, y la tienen en el respeto a rivales que desconocen mucho, sin despreciarlos ni tomándose confianza de anticipar triunfo.

El sueño es para todos, si es que Real no sueña, sino que va por realidades. Las deben asumir los demás cuando en un torneo coinciden con un club como el Blanco.

Para recordar:

Los equipos europeos acumulan 6 partidos ganados en consecutivo y 562’ sin recibir gol. No conceden puntos ni encajan desde la Final 2012.

El mayor margen de un resultado es 4-0. Las tres veces en favor del Barcelona. Dos en semifinales: América 2006 y Al-Sadd 2011  en la Final 2011 a Santos.

El equipo que más anotó en un partido: Machester United. 5-3 a Urawa en semifinal 2008.

Marcas y records del Mundial. 

Anuncios

Un comentario en “Mundial de Clubes 2016. Previo a semifinales. El despertar de un sueño.

  1. Pingback: Gaceta fútbol. 726 | Copa de Europa, fútbol, semiótica y antiperiodismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s