Champions league 16-17. Octavos. Idas. La liguilla está de sobra.

Evocación de la vieja Copa de Europa, no anhelo por la Superliga, en una jornada con la solera del torneo.

             Jornada completa, con las promesas y aspiraciones, constantes aquellas, incumplidas aún estas, que hicieron grande a la Copa.

             Marcadores nunca remontados ponen el coloro con el espíritu de los grandes regresos.

             Benfica y Arsenal, contra gafes particulares ante Dortmund y Bayern, defensores de constantes propias.

             Ningún equipo se vio pequeño para renunciar.

             Juventus y Bayern, favoritos subrayados.

             Espectáculos desmesurados y clínicas de táctica y estrategia, con damnificados como Porto; Sevilla y Real Madrid temen por el goleo visitante.

Se ha escrito sobre la mayor pausa que tiene el torneo. La que va de la jornada 6 hasta la ida de octavos, sin considerar que la liguilla es una trasgresión a la vieja Copa de Europa; la que no consigue abolir en su espíritu y maneras de enfrentarla la competición, y que interrumpe su tradición con la fase de grupos. Las preliminares muestran el torneo original con el mosaico de equipos y nacionalidades impedidos de destacar por la arbitrariedad del formato.

Continuó el argumento para no desear la Superliga, con los modos y maneras vistas en las idas de estos octavos, que devolvieron como pocas veces desde su reinstitución en 03-04, la ilusión por el formato de copa.

Se anotaron las bondades de este sistema cuando se escribió sobre la renovación al formato.

No hubo partido que faltara a ese espíritu. Psg y Bayern Münich pusieron los fundamentos del prestigio labrado a perpetuidad por muchos equipos que pasaron por el torneo, con las goleadas; estas hicieron prestigio cuando se produjeron en remontadas como las que necesitan los rivales de esos equipos, Nápoles y Leicester, y que proyectaron hasta el campeonato.

Para este, quedaron marcados Bayern y Juventus. El Bávaro con una escuela que incorpora cualidades de la renovada academia italiana sin dejar sus fundamentos tradicionales, y haciéndose más completo cuando parecía que no podía alcanzar más desarrollo, con el ejercicio de la concatenación larga de un rodillo interminable.

La Vieja Dama se vio como el otro equipo más completo y fiable. Tiene las cualidades de los grandes dictadores en el juego de secuencia de gol prolongadas e ininterrumpidas que no retracta la jugada ni la recicla, porque todo movimiento de balón es parte de la secuencia de gol; que allanan el campo rival e inducen al contrario a una postura de contención para verle jugar. La cátedra dictada en Porto fue la de un equipo que con práctica no admite rival.

Lo fueron los más modestos en la etapa. Leverkusen apeló al conocido carácter alemán para recortar el global que Atlético de Madrid se llevaba del Bayarena, escenario de otra clínica. Diego Simeone apostó y acertó al retirar a la dupla atacante que mejores prestaciones le está dando como inicialista. Sus sustituta es para alineaciones alternas o entrar de cambio, y con ellas, Torres y Correa, apostilló- el éxito estuvo en el acomodo del mediocampo. Koke apareció mediocentro para recordar a Ñíguez como interior derecho, y darle soltura a sus escapes semi maradonianos.

Dortmund se quedó más corto. Fabricó una goleada en Lisboa y salió derrotado 1-0 por la nefanda noche de Aubameyang. Él, que lideraba la Bota de oro en ese día, falló de cada manera imaginable. Pudo haber roto el marcador (6’) o empatarlo (57’, penalti.)

Dos penales más se fallaron en la jornada, con peso que se ve más decisivo en el resultado eventual de sus eliminatorias. Lo de Borussia no peligra tanto. En Alemania deja poco rival sin golear en su estadio, y Benfica, que perdió todos sus partidos de Copa de Europa en esa nación, suele salir de allí con una entrega de goles en su alforja.

El penalti de Falcao suponía el 1-3 de Mónaco, que 10’ después se vería alcanzado, y aunque el colombiano le devolvió la ventaja en los 3’ posteriores al segundo empate de Manchester City, la sinfónica de Guardiola se apropió del partido como le gusta al español. Con balón, como le acomoda ver al rival al Mónaco, que planeaba el contragolpe por el espacio abierto entre los centrales del sistema del Pep, y que apresta la vuelta con uno de los partidos que mejor le salen. El 2-0 lo califica y de esos fabricó muhcos marcadores el modelo de Jardim.

Correa malogró el tercer penalti. Eso prolongó la imbatibilidad de Kasper Schmeichel en el torneo. El danés recibió su primer gol minutos después y Leicester, en la última función bajo la dirección de Claudio Ranieri, cesado al regreso a Inglaterra, comprometió una serie que el 2-0 prometía para Sevilla, con el descuento de un Vardy que suele sobresalir por mucho sobre el equipo que días después, en su liga, creció en táctica con la variación a 4-2-3-1 que dejó cómodo al inglés como punta solitario y más asistido.

Barcelona y Real Madrid jugarán la vuelta en situación opuesta. Los Merengues defendiendo una tradición que los colocó en la siguiente fase la mayoría de las veces que ganaron ida en casa en toda fase, pero que en Italia ha visto su  interrupción. Nápoles anticipó un partido hostil en el San Paolo, no obstante haber perdido por lesión a Mertens, el delantero centro que la lesión de Milik en septiembre y el bajo rendimiento de Gabbiadini, quien en el periodo invernal pasó al Southampton, descubrió para el 4-3-3 de Sarri. Sucedió la baja tres días antes en la liga. El belga dejó al equipo con el marcador que necesita (2-0, en Roma), con goles suyos, sin valorarse entonces si formaría en la partida para recibir al blanco.

Real Madrid ganó con lo justo los partidos más trascendentes que jugó bajo la dirección de Zidane, y también busca un ‘9’. Benzema, quien le firmó la voltereta ante el Partenopeo en el Bernabéu, parece haber recuperado su nivel. Se encuentran la tradición del Madrid que gana como sea, con quien sea, en donde sea y a la hora que sea, con el desarrollo, aún inconcluso, de una concepción italiana ajena a los códigos del fútbol de su país.

Barcelona, en uno de sus periodos de decrecimiento, y anunciada la salida de su técnico cuando finalice la temporada, tiene lapsos de retrospectiva hacia su juego identitario. El que no le alcanzó nunca para levantar lozas que pusieron sobre él. El 5-0 en la liga, último ensayo para intentar la remontada inédita no representa confianza dogmática en la empresa.

Psg tuvo el antídoto más sensato ante el Barcelona más apático en muchas noches en Europa, no planeado marcar, sino sólo su juego rutinario y proyectar escapistas desde las cárceles que armó para el Barcelona, que volvió a sus juego de toque estéril y toda la noche estuvo lejos de anotar ante un equipo de Unai Mery que lo derrotó por primera vez, encontrando su alienación ideal hasta con cuatro delanteros.

Entre los sinodales que faltan de avalar al París camino a su doctorado europeo, está el preservar ventajas. Tiene escuela de saber contener. Lo hizo ante el Barca en el Camp Nou en os cuartos de final 12-13 cuando salió eliminado con dos empates, y es el candidato a recibir uno de los grandes regresos en la historia mundial.

Otro es Arsenal, que en octavos 11-12 quedó a un gol de forzar prórroga tras perder 4-. La ida con Milan, y Ancelotti, técnico del Bayern, perdió varias ventajas amplias. El 4-1 a Deportivo la Coruña en cuartos de final 03-04, y en la Final embrujada.

La promesa es defender las cualidades de la Copa de Europa. La aspiración, firmar nuevos regresos. Las dos cosas dependen más de los derrotados en la ida.

El once de la jornada:

Ederson

(Benfica) 9

Muenier                    Marquinhos              Chiellini                    Sandro

(Psg) 7                       (Psg)  7                      (Juventus) 7             (Juventus) 8

Pjanic                        Kampl

(Juventus) 8             (Leverkusen) 8

Draxler                                  Alcántara                  Sané

(Psg) 9                                  (Bayern) 8                 (Manchester City) 9

Agüero

(Manchester City) 8

Dt: M. Allegri

(Juventus).

Se usa el esquema más usado, poniendo un jugador de cada posición.

El once de la Uefa:

Ederson

Meunier, Luisao, Sandro

Sterling, Alcántaar, Di María, Sané

Agüero, Gameiro, Falcao.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s