Atlético de Madrid 0 Bayer Leverkusen 0 (4-2). Cuando se necesitaba un partido perfecto. Champions league 16-17, octavos, vuelta.

Atlético planteó y pudo hacer su partido más cómodo para dejar correr el trámite porque Leverkusen jugó como un equipo resignado, y aunque en una escena, la primera creada con riesgo, por la Aspirina, falló tres veces el primer gol e hizo figura a Oblak, nunca tuvo imagen para la remontada.

             Se probaba la resistencia rojiblanca contra la combatividad alemana.

             Tayfun apenas tocó la alineación, cambió la estrategia, per debía seguir jugando al ataque.

             Atlético estudió los espacios que dejó Bayer, si los hubo.

             Parecía que jugaban una definición a partido único por los cuidados y la poca capacidad de ataque.

             Brochazos de los delanteros Colchoneros ante Leno, y ráfagas de impaciencia de los de Bayer hacia Oblak.

             Un partido cercano a una perfección indeseada.

Faltó algo de lo que siempre careció Leverkusen. Con este equipo hay que comenzar a erradicar la sentencia asertiva del equipo alemán, como sujeto colectivo, indeleble que no renuncia y cae con heroísmo. De eso tienen poco muchos alemanes en estos tiempos. Era aquel espíritu lo que los excluía de la medianía, del grupo masivo de los anónimos, y en este partido se necesitó, nada más, de un equipo como esos.

Para revertirle la eliminatoria a un Atlético predecible, que jugaría a preservar el 2-4 con su metodología para la resistencia y el cierre. Partidos perfectos hace muchos este Atlético; más si no lo combaten. Por cuarta ocasión consecutiva jugó la fase. En las tres vueltas recientes en ella no recibió gol. Encajó uno en la anterior a esas tres.

Conoce bien la etapa el Colchonero. Siempre con Simeone y su concepción del fútbol ideal. El que da el funcionamiento y el resultado deseados. Aunque no guste. Aunque lo deseado en este Atlético sea empatar o ganar; incluso perder sin verse rebasado en el global y calificar. Ve el objetivo sin preocuparle eventualmente los medios.

Para Leverkusen estos importaban mucho. Tenía que jugar el partido perfecto para sí. Marcar tres veces y no encajar. Salió a devorar el campo parado en 4-2-4, hombre a hombre con la defensa del Atlético, a la que no hizo trastabillar en la salida hasta el segundo tiempo, cuando Brandt mordió y se entrevistó con Oblak. Tapada del esloveno; doble remate continuado de Volland y nuevos bloqueos del meta. El último, una asistencia incidental que el Bayer lanzó afuera al convertirla en remate.

En esa escena se notó la incapacidad del Leverkusen. No podía malograr gol donde tendría contadas sus ocasiones de hacerlo. Había contenido al Atlético dejándole poca inventiva, peor bien aprovechada por Griezmann y Correa para disparar. El gol que diera vida al partido era responsabilidad de la Aspirina. Atlético se contentaba con mantener su partido sin inquietarle tanto si lo ganaba o lo empataba. La eliminatoria era suya por táctica, con los jugadores que lucieron en la ida. Cambió al sancionado Gabi por Payet, otrora velocista sirviendo hoy como contención. Ñíguez reeditó su duelo con Wendell; Jedvaj, central improvisado sufrió, y Dragovic sostuvo a la defensa. Baumgartlinger recibió su oportunidad entre tantas lesiones. No desmereció junto al incansable Kampl. Al trío de enlace faltó un punta de calidad. Bailey entró muy avanzado el partido. Atisbó el gol. El que no alteraría nada. Ni el ánimo de un Leverkusen que más que el legendario espíritu de morir sin luchando sin esperanza, encarnó el del que muere de nada.

Análisis.

 Ímpetus. Salió Bayer a inducir el error que lo condujera al gol con el 4-2-4 que plantó en la salida del Atlético. La ocasión la perdió en el segundo tiempo en la escena de la triple tapada de Oblak.

Oficios. Para el partido que cada cual necesitaba, sólo Atlético estuvo capacitado. Por su rodaje para plantear resultados como el 0-0. Bayer no tuvo equipo ni delantero.

Tibios. Creó el Atleti goles con su par de delanteros. Estos, sorteada la defensa, concluyeron con más idea que colocación. Leno contó algunas veces.

Inalterables. Ningún equipo tuvo variación. No la necesitó la inercia rojiblanca y Leverkusen no pudo estirarse.

Esporádicos. No fue continuo el ataque de Bayer. No mantuvo presencia ante puerta y Atlético respiró mucho.

Anuncios

Un comentario en “Atlético de Madrid 0 Bayer Leverkusen 0 (4-2). Cuando se necesitaba un partido perfecto. Champions league 16-17, octavos, vuelta.

  1. Pingback: Champions league 16-17. Octavos. Vuelta (segunda parte). Resistencia al fútbol de ocasión. | Copa de Europa, fútbol, semiótica y antiperiodismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s