Champions league 16-17. Octavos. Vuelta (segunda parte). Resistencia al fútbol de ocasión.

No dio variedad la segunda parte de la jornada, y entregó poderes tan potentes como los cuatro calificados antes.

             Juventus completó un quinteto de aspirantes a marcar época.

             Mónaco, menos imprevisible que un Leicester anunciado para no renunciar.

             Atlético da la oposición al mayor poder con su juego tan efectivo como el de los grandes goleadores.

             Jornada para condenar directores técnicos; sólo Luis Enrique se revalorizó, y ya se va.

             Se garantizó un cruce de abolengo en cuartos de final.

             Diferencias en el criterio arbitral.

Fue una continuidad calcada a la de la entrega de una semana atrás. Dos remontadas; una en el límite del paroxismo; una ratificación, y una más sin goles. Atlético de Madrid ganó eventualmente por el resultado de la ida al no interesarle repetir la exhibición que dio en Alemania ante un Leverkusen renovado sin el atrevimiento de arrear todas sus velas que le descubría en defensa y costó la salida a Schmidt. Korkut ensayó con lo que tuvo. Jedvaj, lateral clásico, se perdió en la central; Volland lo hizo aceptable al recibir aparente titularidad detrás del ‘9’, continuo punto débil del equipo.

Juventus dio la otra ratificación. Con notoriedad sin justificarla por haber jugado la eliminatoria con un jugador más durante 114’. Porto, en los dos partidos, tuvo el ajusta a 4-4-1, pero los expulsados le restaron a uno de sus dos delanteros y nunca recuperó la función de ellos ni del que quedó como atacante.

Las dos remontadas tocaron lo épico. Leicester al Sevilla menos idóneo en la era Sampaoli. El técnico recuperó a N’Zonzi y lo acompañó con Iborra, pero tuvo coptado un lateral, el derecho, por donde puso a mercado sin que Sarabia le diera salida por la presión que hizo Albrighton. La renovación de posición de Iborra adelantado y Mariano, sustituto de Mercado, apareciendo muy adelantado porque cesó la presión del Fox metido en su cueva, no consiguió concatenar breve en espacio exiguo.

Mónaco sufrió menos. En el 28’ tenía el 2-0 que lo calificaba. Tuvo mucho mérito el dispositivo de Jardim, que gastó una variante en habilitar a un segundo delantero nominal. Mbappé hizo par con Germain y con bloqueos frontales y el marcaje hecho por Raggi Al Kun, Manchester City no pateó a gol hasta el 61’. Se hizo eterno el lapso que tomó a Mónaco descontar el gol de Sané. El africano volvió a ser la variante clave de Guardiola. En la ida lo adelantó de lateral a interior y el “19” le acercó la remontada. Ahora lo pasó de derecha a izquierda y le alcanzó el 2-1 que calificaba a los Citizens.

Por primera vez desde la mejora del equipo, Guardiola no confió en Touré. Desplegó un 4-1-4-1 para intentar 4-1-5. Fernandinho de ‘5’, y después del gol, en el 70’, no volvió el equipo a rematar ni a servir cruce de riesgo.

La jornada consistió en anteponer la convicción propia a la preocupación por el juego rival. Fue la constante resaltada en la primera parte de las vueltas y la reivindicación de fútboles dormidos en las idas. Barcelona y Leicester aparecieron en su mejor versión; la tuvo Dortmund, por juego, en Portugal, y en casa marcó los goles que falló entonces, y Mónaco compensó el periodo de decrecimiento que le costó se remontado en Inglaterra.

Los cuatro nuevos ganadores creyeron en su fútbol; sus derrotados, menos de lo que acostumbran, aunque Manchester City evocó los grandes días del modo de Guardiola en un segundo tiempo para el video. Le ocurrió lo que a Dortmund en la ida: mucha belleza y potencia y poco gol.

No cambian las conclusiones. Son las mismas expuestas en la primera parte de la jornada, que castigó, como no sucedió en ninguna, quizá, en la historia de la Copa, a directores técnicos. En la Gaceta 767 se advirtió la situación de casi la mitad de ellos; dos se habían ido: Ranieri y Schmidt, y en la 775 se palpaban las consecuencias que dejaban abierta la puerta de salida a Emery y Wenger, en tanto Sampaoli perdía credibilidad y votos para su rumoreada llegada al Barcelona.

El equipo catalán esperaría veredicto legal sobre el arbitraje de su remontada. No se tenía uno tan polémico desde Ovrebo en el juego donde los Azulgrana salieron de Stanford Bridge hacia la Final 08-09.

Hubo mucha contrariedad. Borussia Dortmund fue beneficiado y perjudicado por igual en marcaciones de fuera de juego. 2 y 2; 1 por Beck y 3 por Child, y aquel y Friend, el de fondo, no vieron o señalaron uno por rebote en mano en favor de Luisao (9’). El de fondo, Damato, indicó penal en choque por inercia de Schemiechel. El danés bloqueó el lanzamiento, y en a discusión donde salió expulsado Nasri, Vardy fue indultado. Karaev guardó rojas y amarillas en el Calderón, y una amonestación se dio por solicitar tarjeta para el rival, lo cual se hizo varias veces en la jornada, quedando sin amarilla. Sucede mucho en América y Europa.

El once de la jornada.

 

Schmeichel 9

(Leicester)

Durm 8                      Raggi 7                     Ramos 8                    Alaba 8

(Dortmund)               (Mónaco)                  (Real Madrid)           (Bayern)

Khedira 8                  Vidal 8

(Juventus)                (Bayern)

Dembélé 8                            Dybala 9               Neymar 9

(Dortmund)                           (Juventus)                    (Barcelona)

Aubameyang 10

(Dortmund)

Dt: T. Tüchel (Dormund).

El once de la Uefa:

Schmeichel

Durm, Ramos, Morgan, Schmelzer

Costa, Vidal, Pulisic

Lewandowski, Aubameyang, Neymar.

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