Padres e hijos futbolistas. La sangre suele ser de una sola vez. Fathers and sons footballers.

La última generación del siglo xx puso su descendencia sobre la cancha, en donde los mayores legados no se han reproducido.

El nombre era visto desde culturas antiguas como asociación entre dueño y siervo; así se distinguía del otro objeto nombrado como análogo y su invocación difundía o atraía buenas cosas. No sucede en el fútbol, donde la invocación de los grandes nombres de la historia de este deporte ha sido perjudicial para los hijos de quienes fueron figuras.

De entrada se tienen los casos de los miembros de la selecta lista de jugadores súper excepcionales. A Pelé el hijo, Edinho, le salio portero, de los malitos, y terminó en las drogas. Stefan Beckenbauer, a sus veinticinco años (1994) había pasado por media docena de equipos, con la etiqueta de juvenil prometedor, pero se dice que no trascendió por la sombra de su padre, que jugó en la posición del hijo. Jordi Cruyff fue un notable extremo derecho, a quien el comparativo con su padre le influyó y terminó deambulando por ligas de segundo orden. Del hijo de Michel Platini sólo se supo, en relación con el fútbol, cuando siendo niño, sustituyó a su padre en el partido de despedida de éste, y marcó en contragolpe un gol. De los hijos que le salieron a Maradona, el de Cristina Sinagra, tenía cualidades, a decir de la madre, que por eso lo registró en las inferiores del Nápoles.

Ricardo Zamora de Grassa pasó por equipos de segundo orden sin aproximarse a la fama de su padre, El Divino.

Claro que entre los nombres anteriores es difícil no salir perdiendo en el comparativo, pero la situación parece extensiva a todos los niveles.

En 1989, Balón [1349, 18 de enero] hizo el ejercicio de presentar a padres e hijos futbolistas en la historia de la liga mejicana. Los De la Torre, los Farfán, los José Gutiérrez, los Dante Juárez, los ‘Pistache’ Torres, los Genaro Torres, los Hugo Pineda, los Salvador Reyes, los Moacyr Santos y los Zague, protagonizaron un foto reportaje junto con los ‘Pina’ Arellano; estos ya formaron una dinastía extensiva hasta el nieto.

En varias de las parejas anteriores, el nombre del padre tuvo prestigio abrumador con respecto al hijo. Los años agregaron a esta lista a los Cesáreo Victorino, a los “Halcón” Peña, los José Luis ‘Pareja’ López, a los Aaron ‘Gansito’ Padilla, y a los Guillermo ‘Campeón’ Hernández, con supremacía continuada de la parte paterna.

En el mundo, hubo hijos que no desmerecieron respecto al padre. En las sagas de los Sanchiz y los Maldini padres e hijos capitanearon en sus respectivas épocas a los clubes de sus vidas a ganar la Orejona. Los padres e hijos en la Copa de Europa se mencionan aparte.

Está también el caso de Valentino Mazzola y Sandro Mazzola.

En la parte contraria de la cancha, la portería, José Reina no desmerece de su padre, ‘Carola’. Con los porteros se vuelve a México. Raúl Orvañanos no pudo ni estabilizarse en una titularidad como su padre del mismo nombre, y Enrique Carbajal, el Chivo, como delantero, no rivalizó con la fama mundial de su padre Antonio Carbajal, La Tota.

De Argentina llegó a México Daniel Ludueña, hijo del Hacha, y no desmerece del padre, como sucedió en Argentina con la saga de las Brujas, mencionada más abajo.

Otra vez en México, los Alfredo Tena y Juan Hernández tuvieron descendencia en el profesionalismo, y tras haber visto a los padres, a los hijos no se les auguraba el estatus de aquellos. Más que los padres podrían hacer los hijos homónimos (como casi todas las sagas mexicanas vistas) Luis Francisco ‘Huicho’ García, Javier ‘Zully’ Ledezma, Javier ‘Chícharo’ Hernández, Daniel Guzmán, Cirilo Saucedo, Los Cerda Canela, los Giovanni y Jonathan dos Santos, hijos de Zizinho; o Juan de Dios Hernández, hijo del Che-Che. Los Hugo Sánchez y los Reinoso, estuvieron lejanos a sus padres. Hugo Sánchez Portugal y José Antonio Reinoso, mejicano –su padre Carlos, chileno se avecindó para siempre en Méjico- fallecieron jóvenes y retirados.

 Padres e hijos que jugaron juntos en el fútbol.

En Europa se encuentran dos casos anecdóticos. Uno en Islandia, posiblemente único en la historia de las selecciones nacionales mayores. El 24 de junio de 1996, Eidur Gudjohnssen debutó con la selección de ese país sustituyendo a su padre Arnor, en Estonia, en un fuera de competición.

El otra caso fue dos años antes: José Ramón Gómez y su hijo José Alberto Gómez (de 39 y 19 años) jugaron juntos en el Cee equipo de categoría regional de España, según reportó Don Balón [1014, p.7.]

Dinastías.

En selecciones del Este de Europa y en las del último rango de acuerdo al coeficiente Uefa, se encuentran apellidos idénticos, conocidos para quien da seguimiento a la estadística de esos equipos, pero la falta de difusión y de reportajes de estos, dejan dudas surgidas en el seguimiento, sobre posible parentesco (como el caso de los Gudjohnssen, de quienes se pudo comprobar que eran pare e hijo.) Algunos se descubren en la investigación de Uefa sobre las dinastías en el fútbol europeo. De esto se ocupará el texto sobre hermanos en el fútbol.

La lista sigue con los Sotil, los Djorkaeff, los Dalglish, los Krancjar, los Redknapp, los Clough, Zahovic, Oman-Biyik (Emilio), los Destro, Wright-Phillips, no goleadores prolíficos como su progenitor Ian Wright; Sergio Bernardo Almirón, hijo del campeón del mundo Sergio Óscar, o Gonzalo Paciencia, hijo de Domingos. Los Roberto Ríos dan homología: defensas centrales.

Campeones de Copa Libertadores.

El mayor torneo sudamericano cuenta tres parejas de padre s hijo campeones. Juan ramón Verón, La Bruja, con Estudiantes (1968-1970) y Juan Sebastián, La Brujita, con el mismo club (2009). Roberto y Gustavo Matosas (1960 y 61; y 1987). El padre, ganó sus dos Libertadores junto a Néstor Goncalvez, que también besó la de 1966, y su hijo Jorge Goncalvez fue compañero de Gustavo Matosas en la de 1987. Los cuatro, con Peñarol.

Hijos de una generación dorada.

De un grupo ganador de torneos confederados en los noventa, está la semilla en la segunda década del siglo xxi. Algunos de los hijos ya tienen recorrido. El once imaginario presenta apellidos delatados por su linaje.

 

Kasper Schmeichel

Rafinha Alcántara  Stephan Ruggieri   Daily Blind

Sergio Busquets

Nicolai Laudrup                              Andreas Laudrup

Ianis Hagi                                                                            Enzo Zidane

Marcus Thuram                   Justin Kluivert

Se forma en 3-5-2 por falta de un defensa. No pudo ser Ronald Koeman junior, porque este fue portero.

La diferencia mayor es la de Sergio Busquets, lucido mediocentro en el Barcelona, donde su padre Carlos estuvo como discreto portero suplente. Es de los casos sobresalientes en los que el hijo supera al padre.

Como los Laudrup, a Finn. Madds Laudrup también es hijo de Michael; Nicolai, de Brian. Rafinha tiene hermano en Thiago Alcántara, hijos de Iomar do Nascimento Mazinho. Zidane también tuvo a Luca. Junto a Zizou ganó la Copa de Europa Santiago Solari, hijo de Eduardo Solari.

El Turco Asad tuvo su trascendencia en Yamil, Marcelo Gallardo en Nahuel y Diego Simeone en Giovani. El Gato Roberto Fernández y el Loco Ever Hugo Almeida, glorias del Paraguay, tuvieron a Roberto y a Iván, este de efímera fama sólo por su paternidad. Los dos siguieron la carrera del padre en la portería.

Más figuras de la segunda década del siglo xxi tuvieron padre ilustre. Cabayé (Didier), Mktharyan (Hamlet), Neymar (Neymar Santos), Litmanen…

Peter Neustädter jugaba en Ucrania cuando nació su hijo Román. Este vivió en Alemania, desde que el padre jugó allí, y tiene tres nacionalidades, ayudado porque Ucrania pertenecía a la Unión Soviética cuando él nació, y por su residencia en Alemania. Eligió jugar para Rusia.

La lista sigue con nombres que no han hecho valer al padre como referencia para dejarse ver, y muchos más se ven en la relación de hermanos, donde se ubican líneas de dinastías.

Navarro Montoya, Jacinto Ceballos, Nikolay Mihaylov; a Tomci Gabric, portero como ellos, Drago le nació mediocampista; Juan Carlos y Sebastián Ribas, que llegaron a Gibraltar; Agustín Aranzabal, hijo de José Agutín, “Gaztelu”; Frydek, Ratón Ayala, Kevin Vandenbergh, Simeone Andrea Ganz, Burak Yilmaz de padre Fikret; Thibout Giresse, Wlodzimiers y Euzebiusz Smolarek, Hugo y Diego Perotti, Devan Chávez, Weiss, Alexandre Guimaraes y Celso Borges (este es el apellido paterno del padre), Halivovic, Bedoya Montero, los Gunnar y Hallvar Thorenssen; Meho y Kenan Kodro..

Primera edición: julio 2008.

 

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