Copa Confederaciones 2017. Semifinal. Portugal 0 Chile 0. El fútbol que se esconde.

Chile invirtió sus resistencias físicas en adaptarse al juego sordo impuesto por un Portugal que antes de los dos postes golpeados por la Roja tuvo las variantes en un 4-3-3 y luego un 4-2-3-1 en Quaresma y Nani, para romper el resultado, y fue cuando se expuso la resistencia de un Chile ordenado y disciplinado que no rechazó llegar a la instancia final. 

            La cordura contra el caso en cruce de la personalidad y el estilo. 

            Chile encontró, quizá, la mayor oposición en su periodo de éxito. 

            Duelo de colectividades detrás de Vidal y Cristiano. 

            Falló el fútbol del Portugal de Santos, haciendo palidecer el del mejor Chile. 

            Ráfaga de llegadas alternas en los primeros 6’, dejó en promesa lo más espectacular.           

            Portugal llevó el partido hasta todos sus límites por no saber ni poder anotar. 

Reiteró la manera de obtener al ganador, la inequidad de decidir un calificado como hoy. Se proponen y practican métodos de arbitraje alterno y se aprueban más cambios para dar resistencia a los equipos, pero continúa evadiéndose un desempate para intentar a un vencedor real. De goles, sin sólo el esfuerzo, porque los cambios adicionales –ya se permiten cuatro por equipo- fueron invertidos para renovar fuerzas o habilitar a un tirador para la serie de lanzamientos desde el punto de penalti, y no al menos para ayudar a las tácticas.

Se encontraron los equipos en su mayor comodidad. Portugal era el del comportamiento calado y anticipado. Si conseguía imponerlo, Chile no surgiría con el fútbol que lo tiene encumbrado. No fue ese fútbol el ganador hoy, porque los ejercicios excluyentes e implosivos suelen defeccionar su estilo en etapas avanzadas de grandes torneos. No es uno de estos la Confederaciones, pero este partido tenía sintonía de un nivel casi superlativo.

Y Chile reprimió su estilo. Portugal estableció su manera, y con ello implícitamente se domina o se doma al rival. Antes que talento, la Roja tuvo esfuerzo. Lo hizo centrípeto para rivalizar con un Portugal apegado a una táctica distinta a la que presagió en el primer partido. Insistió Santos con Bernardo Silva para marcar los tiempos y ritmos, pensando en un juego de concatenación que le diera el control mediante la tenencia.

Perdía por el “10”, no idóneo para rivalizar con un lateral potente como Beausejour Adrien Silva, en el final del primer tiempo, llegó a auxiliar para tapar esa salida. Portugal no ganaba en creatividad.

Santos buscó poder ofensivo. Con Nani extendió un 4-3-3. Con Quaresma, sustituto de Bernardo, obtenía al jugador para romper el partido, porque un extremo creativo era el requerimiento. Varió a 4-2-3-1 reforzado con Moutinho junto a William Carvalho, y Nani detrás del ‘9’, Ronaldo. Gelson protagonizó el último cambio para invocar sus minutos de la fecha 1 activando el ataque.

Chile, reprimido en su estilo, asomaba. Enredado en la contención portuguesa, porque esta atrajo a Vidal hacia la batalla de mediocampistas, apeló a su resistencia, no a su inventiva. Pizzi apenas tocó el equipo. No tiene en la banca jugadores para resolver salvo Martín Rodríguez, pareció hacer los cambios pensando en los hipotéticos lanzamientos desde el punto de penal.

Allí ganó con el orden de los tiradores. Programó para tirar primero a los más especialistas. Portugal dejó a los que mejor disparan para el final.

Así ganan estos dos. Más allá del partido. En la definición que no cuenta para una estadística influyente en el encuentro. Llegar a ella es no haber redituado un estilo. El de Chile volvió a esconderse en una eliminatoria directa; Portugal estuvo romo. Los Dragones acumulan derrotas en series desde el manchón, y Chile no pierde en estas.

Análisis.

Pausados. Tomó Portugal el balón tras el saque, y lo guardó para no permitir el inicio en tromba de Chile. Fue un gol táctico

Tapados. En el 5’ y en el 6’ los porteros bloquearon en cara a cara. No hubo más oportunidades para anotar tan claras. En esas jugadas se quedó el posible triunfo. Era partido para el 1-0.

Pautados. Portugal estableció su juego. Guardó su mejor delantero nominal en la banca y encorsetó a sus creativos en el trato del balón. Los cambio, a Bernardo y Gomes, por extremos de carrera para intentar la jugada del triunfo.

Adecuados. Chile sabe jugar. Entiende cuando un partido no es para hacerlo como le gusta, y rivalizó y compitió con fuerza. Muy fuerte porque no tiene banca notable y aguanta a sus inicialistas.

Romos. Portugal no creó gol. Chile lo volvió a tener en la devolución de un poste y Martín lo envió al travesaño.

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