Grandes ausentes en la historia de la Copa del Mundo.

La Copa del Mundo ha dado a conocer jugadores que en ocasiones no pasan del reconocimiento efímero, pues tras el evento regresan al anonimato, mientras que de otros ofrece una imagen falsa, pues al no ser conocidos por todos, las buenas capacidades que enseñan en sus lugares, pasan inadvertidas. Y ha dado a conocer a otros que no son, en muchos casos, mejores que algunos que no requirieron jugar el torneo para ubicarse entre los más destacados de la historia. Es muy relativa una selección con este selecto grupo de cracks, a algunos de los cuales es posible conocer por medio del video. De acuerdo a los criterios de técnica, disposición táctica, labor estratégica, de equipo y la capacidad de sacrificio, además del aporte que, con títulos incluidos, tuvieron en sus clubes, algunos de ellos, conformarían el siguiente equipo, diseñado a partir del esquema que le correspondió jugar a la mayoría de los ‘convocados’, a este equipo que incluye jugadores impedidos de haber jugado un Mundial por casi todas las razones posibles (la faltante, se expone al comienzo del siguiente apartado): lesión, fallecimiento, no consideración del seleccionador, cambio de nacionalidad, negativa, no clasificación de su selección y haber jugado en el periodo de la Guerra.

Portería:
Heinz Stuy
(Holanda, 2 de febrero de 1945). Su juego con los pies y visión que le permitían ejercer de líbero, lo hicieron el sostén del juego ofensivo del Ajax que cautivó a Europa con su fútbol total. El único jugador de ese ‘Wunderteam’ que no recibió una convocatoria para su selección.
Defensa:
Viv Andersson (Inglaterra, 29 de agosto de 1956). Primer jugador de raza negra convocado por la selección inglesa; sucedió en 1978, pero la de Albión no se clasificó al Mundial ese año, cuando Viv, se estaba convirtiendo en uno de los mejores laterales de Europa, con el Nottingham Forest que en dos años pasó de la segunda división a ser Campeón de Europa.
Billy McNeill (Escocia, 2 de marzo de 1940). El ‘jefe’ del Celtic multicampeón de Escocia (incluidas nueve ligas consecutivas de 1966 a 1974) y monarca de Europa en 1967. Clásico defensor británico, fuerte y expedito, además de goleador.
Germano Figuereido (Portugal, 26 de diciembre de 1932). Baluarte del mejor Benfica de la historia que se plantó, entre 1961 y 1968, en cinco finales de la Copa de Europa. Un ‘doble ancho’ de la defensa con una noción de la ubicación y de la anticipación que se les habrá visto a muy pocos entonces. No participó en la cita del 66, donde Portugal quedó tercera.
Medular:
Raúl Madero
(Argentina, 29 de mayo de 1939). La materia gris del Estudiantes tri campeón sudamericano y campeón intercontinental a fines de los sesentas. Con Bilardo como escudero, dirigió el juego de aquel equipo dirigido por Osvaldo Zubeldía. Argentina no acudió a México 70, donde El ‘Doctor’ tenía la ocasión de su consagración total.
Ray Kennedy (Inglaterra, 28 de Julio de 1951). Cerebro del Liverpool tirano de Europa en los setentas y ochentas. Bob Paisley instituyó en él al ‘4’ que han emulado Albertini, Redondo o Guardiola. En él nacían las ofensivas de aquel imperio rojo, con el que ganó las Copas de Europa del 77, 78 y 81. Se dice que no equivocaba un pase.
Delantera:
Ladislao Kubala
(Hungría, 10 de junio de 1927). Húngaro de madre checa al que Barcelona condicionó la nacionalidad española para contratarlo, hechos que le permitieron jugar con tres selecciones. No acudió al M´54 porque España perdió la calificación en un sorteo, para esa cita a la cual Hungría, sin él, presentó uno de los mejores equipos de la historia. Su juego dio al Barcelona su mejor época, e hizo que el campo Las Corts se quedará pequeño, motivando la construcción del Nou Camp.
Alfredo Di Stefano (Argentina, 4 de julio de 1926). El supremo que muchos aseguran haber visto jamás. Se le considera el primer jugador que se desenvolvió en las tres líneas, aunque los libros dicen que ya lo hacía Héctor Scarone en la legendaria selección uruguaya de los veintes y los treintas. Seleccionado por Argentina, Colombia (dos partidos no reconocidos) y España, acudió al M´62 con la Roja. La historia dice que no lo jugó por una lesión. La leyenda, porque España quedó emparejada con Brasil y ‘La saeta rubia’ temió enfrentarse a Didí, de quien promovió su salida del Real Madrid.
José Manuel Moreno (Argentina, 3 de agosto de 1916). Cuando al ex ala de Boca Juniors, Mario Boyé le preguntaban quién había sido el mejor jugador de todos los tiempos: Pelé o Di Stefano, su respuesta era la que continúan dando viejos conocedores argentinos: Moreno. José Manuel Moreno fue el primer centro delantero que se retrasaba para participar en el armado, con la ‘Máquina’, la delantera más prolífica y perfecta en la historia del fútbol argentino y acaso de América. En esa época, no se disputaron Mundiales debido a la guerra.
Valentino Mazzola (Italia, 26 de enero de 1919). Jugador estelar del “Gran Torino” que se murió entero en el accidente de Superga en 1949. Formó una sociedad legendaria con Ezio Loik. Se tiene la creencia de que con su Torino disfrazado de selección, Italia habría alcanzado el tricampeonato del mundo en 1950.
George Best (Irlanda, 22-V-46). Hubo quienes vieron en él la encarnación del genio. Cuando el Balón de Oro del 68 lo postulaba a número uno mundial, la época que inició: la del jugador cotizado en su escala simbólica, le pasó factura. Su carrera con el Manchester United, donde lo ganó todo, contrasta con su etapa en la selección, que resintió aquel perjuicio. Declinó una convocatoria para un clasificatorio para la Copa del Mundo de 1982, a la que Irlanda acudió sin él.

Otros ausentes y generaciones perdidas.

Los que llegaron un poco antes.

La otra razón propiciadora de ausencias en los Campeonatos de Mundo, es la negativa de una selección a jugarlos. El desacuerdo entre FIFA y las Asociaciones inglesas durante los primeros Mundiales, porque Bretaña tenía cuatro Asociaciones y FIFA establece que sólo se acepta una por país (excepción hecha ya para Bretaña), impidió ver en ellos a algunos de los máximos delanteros centro de la historia. La década de los treinta fue la de esa generación perdida.
William Dean (Inglaterra, 22-I-07), a quien sus 379 goles en Liga y Copa, convierten estadísticamente en el máximo delantero centro en la historia del fútbol inglés, perdió la ocasión de jugar los tres primeros Mundiales por la negativa de la FA. Alex James (Inglaterra, 14-IX-14), jugador simbólico de la WM, fue otro delantero centro que se perdió para los Mundiales. A Tommy Lawton (Inglaterra, 6-X-19), otro prodigio de delantero centro, le perjudicó más la pausa de la guerra.
La anexión de Austria a Alemania en 1938, retiró a Austria del Mundial 38 antes de jugar su primer partido en esa cita, dejando sin Mundial a Franz Binder, primer jugador que contabilizó mil goles, y que debió jugar con Alemania en la época sin Mundiales.
Antes de los Mundiales, tuvo su etapa más prolífica Arthur Friedenreich (Brasil, 18-VII-1892) reconocido desde la década de los noventas, como el máximo anotador de todos los tiempos (1329 goles). Cuando comenzaron los Mundiales, estaba activo, pero pudieron haberlo considerado ya grandecito para vestir la verdeamarelha.
Kalman Konrad (Hungría, 1895), portero que fue una de las primeras grandes figuras del balompié, llegó al mundo un poco antes de los Mundiales, aunque para el de 1930, del que Hungría fue uno de los ausentes por la lejanía, estaba en edad madura.

Las generaciones que se llevó la Guerra.

La década de la Guerra fue la de las generaciones perdidas. Generaciones enteras se perdieron para los anales de la Copa del Mundo. La del Quinquenio de Oro, que dio a Nacional cinco campeonatos en fila (1939-43). La conformaban Luis Ernesto Castro, Atilio García, Pauto y Zapirain, junto al más grande: Aníbal Ciocca, un interior derecho que se cree, de haber jugado en una época de grandes competiciones internacionales, estaría entre los grandes jugadores de la historia.
La Máquina de River Plate (1941-44), tampoco tuvo prolongación hacia el Mundial. Muñoz, Moreno, Adolfo Pedernera y Félix Loustau, se quedaron sin esa parte del currículum; no Ángel Labruna, el otro miembro de esa delantera, que fue convocado en el ocaso de su carrera a la Albiceleste con la que, a sus 40 años, jugó el Mundial del 58.
La delantera que valió a Millonarios el apelativo de Los Embajadores, Mosquera, Vaez, Di Stefano, Pedernera y Maurín, también se quedó sin Mundiales, por coincidir su época con la interrupción de aquellos por la Guerra y la desacreditación de FIFA a la Federación colombiana.
De la Delantera de Cristal, que dio al Atlético de Madrid, dirigido por Helenio Herrera, un bicampeonato de liga (1950-51), Juncosa, Ben Barek, Pérez Paya Carlson y Escudero, sólo el primero jugó en Mundial, en el de 1950. Adrián Escudero, el mejor de todos, recibió dos convocatorias (Juncosa sólo tuvo dos también) a mediados de los cincuentas, cuando España estuvo ausente del Campeonato del Mundo.

Arsenio Erico (Paraguay, 1915), goleador máximo de los campeonatos argentinos, durante la pausa que impuso la Guerra, no pudo, por eso, tener la posibilidad de ver a su Paraguay en la gran Copa.

Después de la Guerra.

Servas Wilkes (Holanda, 13-X-23), extremo maravilla del Valencia y del Inter de Milán en los cincuentas, también se quedó sin Mundiales, por el anonimato de Holanda en la escena internacional.
La muerte impidió a Duncan Edwards (Inglaterra, 1-X-36) conducir a su país a un sitial alto en el Mundial ´58. En febrero de ese año, Edwards, chico maravilla del fútbol inglés, pereció, como otros seis compañeros, por el accidente de aviación del Manchester United en Munich. Edwards falleció tras una coma de 15 días.
Isacio Calleja (España) fue un lateral ofensivo convertido a lateral. La labor que cumplió en esa posición se consideró decisiva en la consecución de España de la Euro ´60 y de la Recopa conseguida por el Atlético de Madrid en el ´62. Era un defensa a lo Sergi, al que no le dieron juego en los mundiales del ’62 y ’66.
Por ese tiempo un modesto irrumpió en la escena internacional en Sudamérica. Era el Estudiantes de Raúl Madero, Salvador Bilardo y Juan Ramón Verón. Los dos primeros formaron una de las más seguras y creativas medulares en la historia del fútbol americano. A Verón lo llamaron la ‘Bruja’, por sus cualidades que a decir del periodista argentino Juvenal, lo hicieron para Estudiantes tanto o más importante que lo que Pelé fue para el Santos. Esta dicho todo. De Verón y de sus guardaespaldas. No llegaron a la cita de México 70.
No corrió una década en el calendario y la Libertadores aportó al libro de oro, a otro equipo legendario: el Independiente, de dinastía iniciada durante los sesentas. De las grandes figuras de ese equipo, sólo el portero Santoro (titular en cuatro campeonatos de Libertadores: 64, 65, 72 y 73) no estuvo en un Mundial.

Bernd Schuster (Alemania, 22-XII-59), ha sido uno de los más añorados por los libros mundialistas. Tras ganar la Euro del ´80, sus diferencias con Jupp Derwall primero, y con Franz Beckenbauer después, lo llevaron a automarginarse de la selección. Sin él, la Mannschaft disputó tres finales consecutivas de Copa Mundial, y ganó una. Se dice que con su concurso habrá ganado la tres. Portento físico y técnico, poseía una visión y una precisión de pase teodolitícas.
Wellington Ortiz (Tumaco, 26-III-52), hijo prodigo de Colombia, representante de la mejor escuela de su país, se quedó sin Mundial porque Colombia desdeñó organizar el de 1986, cuando Wellington ofrecía lo mejor de su fútbol.

La relación es amplísima. En cada región del mundo habrá algún jugador considerado gran ausente. La década de los noventa vio a muchos que, pese a ser triunfadores natos en sus equipos de club, fracasaron en llevar al de selección a una cita mundialista. Abeddie Pelé, Eric Cantona, George Weah, Ryan Giggs y Gary Litmanen (cada vez que se da una relación de este tipo, vale una disculpa por las omisiones) son los abanderados de estos ausentes.
En el 2014, habrá incorporaciones a la relación, debido a los jugadores que perderán, al no acudir a la cita en Brasil, la última oportunidad de pisar un césped mundialista.

Grandes jugadores de Perú que no jugaron en Copa del Mundo. 

 

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2 comentarios en “Grandes ausentes en la historia de la Copa del Mundo.

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