Liga de naciones 18-19. Semifinal. Holanda 3 Inglaterra 1.

Un cumplido a la historia.

Holanda topó ante una Inglaterra a la que las adecuaciones de época no le quitan sus cualidades más caras, y con la pelota detenida y la defensa tosca, combatió a una Holanda que dejó lo cerebral para jugar por instinto y tras empatar con un argumento inglés, en la prórroga sentenció a una selección que, como en la Copa del Mundo, se vio remontada en una semifinal.

             Lucha del fútbol de rotaciones naranja y el estético de una Inglaterra de pelota detenida.

            Van Dijk ocupó en su selección la carga de líder táctico que no tiene Albión.

            Táctica sin ariete y pegada directa en los dos.

Siguen las dos selecciones a un paso. A minutos de no superar una semifinal la inglesa, y a un partido de la coronación la holandesa. A las dos se le niega el pendiente respectivo desde 1990, cuando presentaron a la mejor generación que hasta entonces tuvieron desde su mayor triunfo. Si bien, el de Holanda había sido en 1988, la estela de 1974 no ha conseguido despojarla de sí.

No decepciona el equipo de Southgate porque no sorprende. Cumple la previsión de ser una selección tendiente a los rustico, con algunos partidos de excepción, como el que en la liguilla ganó en España, en los que golea y vence sin su recurso tradicional de la pelota muerta. Cuando quiere, se hace galante. Hoy no le dio el sistema para aplicar el contragolpe como sabe, con un Rashford tibio, pero efectivo cuando por fin se le ofreció un remate; de penalti, y tuvo más táctica que un Kane al que confiaron el eje, como el sábado en la Final de la Copa de Europa, sin que Harry entregase señal de que su juego esté recuperado. Perdió Inglaterra con él. Ganó Holanda con su Depay, versión ambigua del ‘9’, que parece false, pero que no dejó de alistarse en el área. Falló goles de victoria, pero Koeman lo mantiene porque en una, anota. Y porque no tiene a nadie más que como delantero centro le haga el juego asimétrico que activa a los demás atacantes.

Plegó Holanda su esquema a 4-2-3-1, discurso de partidos trascendentes, y perdió, de salida, con el juego vertical de la muchachada inglesa. Sancho le pidió prestada el lado izquierdo a Sterling, y a veces asistió desde el centro del enlace; en todas esas escenas, lo marcó De Ligt, el central de costo multimillonario, que hoy habría visto caer las acciones de su ficha si el partido hubiese cotizado en una bolsa. Dio, acaso, su peor partido con la selección, y el más deficientes desde el 6-2 que este año encajó Ajax contra Feyenoord. No sostuvo a su defensa ni al rival cuando lo quiso sujetar para impedirle el paso.

Con cinco mediocampistas, Koeman busco ganar en medio ante el trivote que coloca Southgate, pero Barkley hizo naufragar a la contención naranja, que sólo encontró la falta para cortarlo. Inglaterra buscó su traje más vistoso; el de la salida elegante, con toques cortos, pero sin prolongar la secuencia. Hecha la transición, Sancho y Sterling se encargaba de acarrear el balón hasta el área.

Es lo más que da una Inglaterra sólo efectiva –y lo dice el Mundial 2018- en pelota detenida. Un penalti le abrió el marcador, concedido pro De Ligt, que por fin pudo sujetar a un rival; Rashford aprestaba el remate, y el penalti se lo pospuso para que lo hiciera desde el manchón. 1-0 y a lo de rutina histórica. Con el querer y no poder de Holanda, y la solvencia inglesa a la que al defender no le interesa la manera sino la efectividad. Reventando y pateando sin buscarle destino al balón. Es válido. A nadie se le obliga a agradar.

A Holanda, empero, eso le sale aun siendo muy táctica, buscando antes el cuidado en el pase y en la defensa, que desbordarse hacia el ataque. Su instinto la lleva hasta allí por inercia. Van den Beek, el ‘6’ del Ajax,  entró para corregirle el partido desde esa posición, y se lo pudo resolver hasta en el marcador, pero estuvo en la constante del equipo de malograr goles cuando sólo había que atinar a donde no estuviera un Pickford acostumbrdo a jugar en un paredón cuando sus centrales conceden el tiro desde fuera del área, o en la misma, de frente.

Respuesta rápida de Inglaterra con el capitán del reciente campeón de la Copa de Europa. Henderson movió y cubrió el medio campo, y entrados en la prórroga, no se acusó cansancio físico, pero si mental, visto esto en la desconcentración que atrajo para sí Walker, primero con el autogol, y después al no salir del enfado de que no lo dejaron sacar de banda para dar ocasión a un cambio de Holanda. Tras el saque, el lateral jugó en corto, cerca de su área, donde estaba la presión de una armada naranja, y Pickford terminó de ser fusilado.

A Inglaterra, desde su coronación en el Mundial ’66, no le salen las semifinales. Holanda aprendió a ganarlas, pero a continuación tiene su pendiente de no ganara Finales. Llega a la segunda desde que en 1988 ganó la Eurocopa. Estos dos equipos, siguen a un paso de lo máximo.

Análisis.

 Desesperos. El cuidado táctico resaltó en el primer tiempo. Inglaterra quiso ser el de la propuesta del juego abierto, y presto; lo ralentizó el emparejamiento táctico establecido por Koeman con cinco mediocampistas para cortar el juego inglés.

Duelos.  En el hombre a hombre, Inglaterra superó. Sancho pasó en cada encuentro a De Ligt, y los centrales ingleses anticipaban. La colectividad para secuenciar el gol, estaba de fondo. Inglaterra se la acercaba a partir de superar el uno a uno y asistir tras pocos pases. Así le salió el penalti del 1-0.

Cambios. Cedió Inglaterra al querer jugar con un ‘9’ un partido que por el trámite de asociaciones que requería, no estaba para un jugador como Kane, que se atiene en el área a que lo asistan. Depay hizo el contraste a eso. Rotó para abrir la entrada a otros, a los que también llegaba a asistir. La distribución de rematadores de Holanda, dio superioridad en hombres ante la responsabilidad de marcas que no se cumplió en Inglaterra. El 1-1 tuvo a dos rematadores potenciales, de no haber conectado De Ligt, tras saque de esquina, junto a él estaba un compañero al que el central le robó el remate.

Equilibrios. Anticipó Koeman la solución. Mantuvo su esquema con cinco mediocampistas, pero restó a uno de los dos mediocentros, para que van den Beek le condujera el juego. Henderson dio la réplica ganando la zona para su equipo. Por esa la neutralización.

Coberturas. Inglaterra se cayó en el tiempo extra por errar pases al salir. Dos veces se los quitaron los holandeses que presionaban la zona en superioridad de hombres, y en un pase habilitaron a un rematador. El primer no pudo patear porque Walker le hizo el trabajo al barrer con descuido por detrás. Autogol (2-1).

Holanda 3

De Ligt 72’, Walker A/95’, Promes 113’

Cillesesn 6 –Dumfries 6, De Ligt 5, van Dijk (c) 6, Blind 7 –Berwijn 7 (Pröpper te 6), De Ron 5 (van den Beek (67’ 6), Wijnaldum 6, De Jong 6 (Strootman 113’), Babel 5 (Promes 67’ 7) –Depay 6. Dt: Koeman

Inglaterra 1

Rashford p/31’

Pickford 6 –Walker 4, Stones 5, Maguire 6, Chilwell 6- Rice 5 (Alli ste), Barkley 6, Delph 6 (Henderson 76’ 6) –Sancho 6 (Lingard 60’ 5) Rashford 6 (Kane (c2) st 4), Sterling (c1) 6. Dt: Southgate.

Árbitro: Turpin 6

Partido: 6.

 

 

 

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